Monday, March 9, 2009

Lady Cavendish y sus amigos en el Nacional

SHOW CANCELADO. EL NACIONAL ESTÁ CLAUSURADO POR ORDEN MUNICIPAL :(

Los sábados 14 y 21 de marzo "Lady Cavendish" (nuestro dúo de piano y voz) vuelve al ruedo schubertiano-punkito en concierto con Lola Arias y Ulises Conti, en el encantador espacio de El Nacional.

LADY CAVENDISH + LOLA ARIAS & ULISES CONTI
EL NACIONAL

Sábado 14 y 21 de marzo 22hs

Estados Unidos 308
$15/ RSVP: 4 307 4913
Lola Arias y Ulises Conti presentan el disco “El Amor es un Francotirador“ (sello metamusica). Es la música original de la obra de teatro con el mismo nombre dirigida por Lola Arias y Alejo Moguillansky. Es como la banda de sonido de una road movie de la llanura.

*Lady Cavendish*: dúo de piano y voz compuesto por Etián (piano) y yo (voz). Son lieder basados en los poemas sobre átomos de Lady Margaret Cavendish, la Duquesa de Newcastle (1623-1673), compuestos por nosotros varios siglos después. Lady Cavendish lanza su pendrive “Cabaret atomique”.

Dos dúos, dos chicas, Lola y Pola, en la voz + dos muchachos afanándose cada uno con su instrumento. Si les piace, ayúdennos a difundir el advenimiento de la voz de la Duquesa (que viene tronando a través de los siglos) y su amiguita Lola!

POST EDIT: SHOWS CANCELADOS. EL NACIONAL ESTÁ CLAUSURADO POR ORDEN MUNICIPAL :(

Saturday, March 7, 2009

Sobre el estado de la cultura

por Juan Terranova para Hipercrítico

El martes pasado, sumido en un clima de expectativa general y con una humedad ambiente del ciento diez por ciento, me tocó entrevistar a Oloixarac en el marco de una serie de charlas que organiza la librería Eterna Cadencia. Hablamos de orquídeas, de Pabst y Kamtchowsky, de su fealdad, de cómo esa fealdad se mezcla con la belleza, de cómo el placer se roza con la democracia y también sobre los efectos de la ansiedad y el valor de la autoestima. En la web hay, para el curioso, varios registros impresionistas o magnéticos de la charla que empezó con aire de Radio Nacional y se fue distendiendo hasta que la entrevistada dijo una par de frases claves. La principal, la que me permitió completar mi lectura de la novela se dio con la muy simple declaración de intereses: “Me interesa –dijo Oloixarac– el estado de la cultura”. La frase simple y radiante me quedó. Si estos eventos de sociabilización de la lectura y la escritura –siempre un tema complejo– sirven es por este tipo de cosas. Y eso es Las teorías salvajes, una novela que indaga y narra, en algunos momentos con mano magistral, el estado de la cultura en la Buenos Aires de hoy cruzada por conocimientos y poses muy puntuales, en las que nos identificamos o preferimos no identificarnos, pero que conocemos muy bien. (todo acá)

Friday, March 6, 2009

Mapa de incomprensión mutua

Este mapa fue realizado por Strangemaps, cartógrafos alucinados del mundo y de la mente. Cada flechita señala al idioma que se considera el colmo de lo incomprensible para el idioma de partida (click y se agranda). Traducción mapística de frases como "me estás hablando en chino" o "that's Greek to me":

1. Oh, el heavenly script a cuya no-comprensión sólo acceden los chinos! 2. El Sinhala no comprende al Telegu, y el resto de los idiomas no parece preocuparse por no comprender a ninguno de los dos. 3. Hay que hacer uno de libros y poner el redondelito ¡Puán! donde van las flechitas de los críticos cuando no entienden de qué va.

La charla con Terra

Juan Terranova: Toda descripción crítica, entonces, de este libro es difícil y simplificadora. Esto al parecer, lejos de ser un obstáculo para su lectura, resulta una virtud. Voy, entonces, a leer una lista de ideas numeradas que fui anotando en el libro, subrayando y anotando en el libro mientras lo leía y releía:
  1. La filosofía como insatisfacción.
  2. El campo intelectual porteño como circuito de entrenamiento del narcisismo.
  3. El malentendido de la pedagogía como motor a dos tiempos de la historia.
  4. Más allá de su evidente calidad literaria -entre signos de interrogación: ¿calidad literaria?-, es un libro que faltaba. Aunque no aparece solo en el horizonte en la novela argentina, sí tiene un contundente pronunciamiento contemporáneo, como si se tratara de un refresh sobre viejos temas. No es poco. Mientras lo leo recuerdo la sensación que da recargar una página web para que aparezca un elemento nuevo, un mail que recién llegó, un diseño flash que no había terminado de generarse.
  5. Houellebecq en la calle Puan. - 5bis: O quizás mejor, idiota -idiota escribo yo para mí-, en el sistema de cátedras universitario, no sólo porteño, no sólo argentino, si no universal.
  6. Política y sexualidad, obviamente, pero también ingenuidad y política.
  7. La lengua de una comunidad, ethos y pathos de un grupo. - 7bis: Acción de reviente contra las tan mentadas escrituras del yo.
  8. Interpretación del título. Hay algunas buenas, otras más previsibles, la mía más tendenciosa y festiva: modernidad trunca mediante, no hay posibilidad de que en la Argentina, más aún, en nuestra Argentina cibernética y kirchnerista del presente, las teorías no sean salvajes.

- Hola, Pola, ¿cómo estás?

(el resto se puede leer completo en su primera y segunda parte.)

Thursday, March 5, 2009

La comedia de la calle Puán

por Silvina Friera para Página 12

La inauguración del ciclo “Los martes de Eterna Cadencia” arrancó con Pola Oloixarac, autora de una primera novela, Las teorías salvajes (Entropía), que la instaló en un lugar de provocadora y revulsiva –hasta de chica mala o incorrecta de la literatura argentina– entre críticos, periodistas y lectores. Aprendió, rápido, a agitar el ambiente y a generar discusiones. Entrevistada por Juan Terranova, este “dúo dinámico” se sacó chispas, especialmente cuando se puso las cartas sobre la mesa de la sempiterna pulseada entre los del bando de filosofía (Pola) y los de letras (Terranova). El aplausómetro del público que desbordó el bar de la librería, por el ímpetu de las palmas de algunos más que por la convicción, se inclinó, hay que decirlo, a favor de la filosofía, carrera que estudió Oloixarac en “un ecosistema gagá donde se permitía al académico gagá convivir a gusto con el deterioro institucional”, tal como la define a la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires la narradora de la novela. “Es difícil hacer una reflexión crítica de este libro, pero lejos de ser un obstáculo para su lectura resulta una virtud”, admitió Terranova.

Después de enumerar una serie de ideas que le generó la lectura de Las teorías salvajes –la filosofía como insatisfacción, el campo intelectual porteño como circuito de entrenamiento del narcisismo, “un libro que, más allá de su alta calidad literaria, faltaba por su contundente pronunciamiento sobre lo contemporáneo” y “Houellebecq en la calle Puán”, entre otras puntas–, Terranova señaló que “no hay posibilidad de que en la Argentina, más aún, en nuestra Argentina cibernética y kirchnerista del presente, las teorías no sean salvajes”. sigue acá.

breve vals de las aclaraciones:

1. Lo que me interesa es la pasión por la autoestima, mucho más crucial que la tematización literaria del sexo en sí.

2. Lo de fascista era porque citaba a Lugones eh!!! Era con cariño...

Día de la Mujer: "Celebrando la minusvalía"

MESA REDONDA DÍA DE LA MUJER

“Celebrando la minusvalía”
Miércoles 11 de marzo – 18:30 hs.

Centro Cultural “Paco Urondo”, Facultad de Filosofía y Letras – UBA
25 de Mayo 221 – P.B.

Participan:

María Paula Daniello: “Nuestras poéticas amigas: mujeres escritoras bajo la lupa de Goethe y Schiller”.

Mercedes Alonso: “Literaturas de cocina” (Tununa Mercado y Rosario Castellanos).

María Fernanda Pampín: “La explosión del folletín en La hora de la estrella de Clarice Lispector”.

Marcela Croce: “Estereotipos femeninos: un recorrido desalentador”.

Pola Oloixarac: “Sobre la belleza y la guerra en Las teorías salvajes”.

Ana Ojeda (Ediciones El 8vo. Loco) dialoga con Marcela Croce sobre las mujeres en el campo editorial argentino.

Wednesday, March 4, 2009

Pánico y literatura en Eterna Cadencia

7.01pm. Backstage. Juan Terranova y moi, antes de entrar a escena (Eterna Cadencia nos puso un asistente para que nos retoque el pelo, brushing que se acentuaría con el calor y la humedad)

7.15

7.20. Teorías, modernidad, fealdad, conocimiento y falsa moral, el sexo y el conocimiento. Lo feo como categoría filosófica. Desmiento que todos mis personajes tengan que ser feos: distribución democrática de lo cool y pasión por la autoestima como pasión contemporánea (más que el sexo en sí).

7. 36. Número de stand up comedy: Chico de Letras vs. Chica de filo. Terra dice que hubiera sido aterrador tener una alumna como yo, o una compañera de banco como yo (o como la narradora). Le digo que la gente de letras siempre le tiene miedo a la gente de filosofía. Hacemos un Aplausómetro con el público y gana el amor por saber, natürlich ;D

7.38. Discusión: ¿La filosofía no tiene objeto? ¡La filosofía son historias de intriga protagonizadas x el ser y el tiempo!!

7.39. ¿Amor-odio con la facultad? Digo que la novela es una estudiantina situada en Puán, pero Puán no es su tema: el tema es cierto estado de la cuestión de los estudios culturales y de la teoría.

7.40 ¿La inteligencia es un accesorio femenino de lujo? Terra afirma en otra parte que lo puso nervioso el libro; frasea "bueno, porque desnuda ciertos entramados masculinos, te gusta?"

(Aquí y allá, salpico chascarrillos con la palabra “semen”;)

7.41. Van 3 hombres que me dicen versión argentina de Houellebecq. Preguntas del publico: Un hombre afirma que la academia deglutió semen y habla sobre el suicidio. Un señor (camisa blanca) afirma que "vamos a asistir a la construcción de mi personaje público", como Fog y Houllebecq, y si siempre soy provocativa cuando escribo. Wata (PhD. en Matemática= 0% Puán!) me pide que elabore la conexión entre sadismo y humanismo. Soña me pregunta qué cosas me apasionan de los textos. Flor Minici saca el tema político: ella ve una línea muy fuerte en la novela sobre los 70s. Una chica me pregunta por las orquídeas. Un chico me pregunta por Puán como aduana de la literatura. Dasbald se improvisa un párrafo brillante sobre el terror y el lector, desliza que Sarlo habría escrito la reseña inspirada por cierto miedo.

Al final de la charla me encuentro con gente muy simpática, como Lux Lindner y su chica (ansío leer su Teoría de la Madre!!), y Funes me muestra un retratrito que me hizo:
En la calle... de pronto flash!! Soña Su Total (q fue acosada en el baño x sus fans)

Mi adorada Ceci Sz con Andrés, Ceci tenía el dedito roto y vino igual!!!
Afuera, con Celia Dosio, Moria y Su total:
Terra y Celia -y ella nada menos que portando uñas color Teorías Salvajes!!
Y nos fuimos a comer con Soña, EK, Martinez Daniell, Elsa Druccaroff, Funes, Stef, Dasbald, Molina, Vanoli, Vecino y otro muchachito que me interpeló con suma seriedad sobre las Transmisiones Yoicas, M Libertella y Levín. En eso llegó Charly Gamerro, que venía de traducir su Hamlet (próximamente dirigido por Tantanián en el Konex!!! Y quién hace de Hamlet? La Tasisto, imperdible).
Dos bandos en la mesa: Budweiser y Heineken. Los Bud hablan de lucha armada. Los Heine de libros y pavadas. Gritamos "Lucha armada!!" y los Bud ríen como beavis-butthead. Levin se cantó unos tangos, yo acompañé con mi vocecita AM. Nunca había charlado con Molina y me pareció lo máximo. Broche dorado de la nuit: Vanoli y Vecino me quieren convertir al Peronismo!! Les digo bueno dale, pero miren que se viene el peronismo de derecha ahora, y no les copa tanto.

pd: mañana cuelgo el audio y EC postea la desgrabación :D

RELATED:
La crónica de los Bud:chicos de Socio que sintieron -con razón- que el aplausómetro Filo-letras era como votar Lilita o Pro.
Human Hunting
Café y lecturas
Superficialidad
Gritos y susurros ADN

Monday, March 2, 2009

Paula te parte la cabeza

Se viene Sesso drogue e roccorol, le disco; arriba Paula Maffia empuña el mango matadora by Sebastian Freire para Estilario del suple Soy (oh apliquemos un suave manto de silencio sobre el amanuense del Estilario, que conjeturó las curvas paulísticas obra del pushup! Pero muy lindo el resto sobre el pelo y los rulitos). In the meantime, la chica maravilla del rock argentino tocó con la Portuaria en Costanera Sur y galopa desde el under hacia la más fulgurante consagración.
prox chow imperdible y su flog
Domingo 8 de Marzo – JOUR DE LA FEMME -- de 16 a 20hs - Gratis

4to FESTIVAL CANCIONERA
Gran desfile abierto de grandes cantautoras:
Paula Maffia, Juana Chang, Martina Vior, Julieta Rimoldi, Pat Barflies, Una Vez, Mercedes Ianniello, Maria Ezquiaga, Srta. Carolina, mery Ge, Liza Casullo, Barbara Barale, Daniela Spalla, Barbie Utopians, Miss Bolivia, Alina Gandini, Ciclotímica, Paula Meijide, Mil Hojas, Maria Pien, Cármen Rolando, Julieta sabanes, Johanna, Julietta MOnzon, mandarina, Hamacas al Río, Pat Coria y más!!!

en la antigua Cerveceria Munich
av de los Italianos 851
costanera sur
GRATIS.

Datamining del contexto

En el video de youtube, un policía golpea a una chica. En el google ads asociado, hay una publicidad que te invita a hacerte policía. A veces los algoritmos de Googleads funcionan bien, y a veces no tanto. A veces lo mandan a Quintín a sentir que tiene que anotarse en la facultad ;D
Y por segunda vez, la foto de Stefania Fumo salió en Perfil sin poner su crédito fotográfico!!

Saturday, February 28, 2009

Meto miedo

por Quintín para su columna en Perfil

El terror que me produjo la lectura tuvo finalmente menos que ver con la falta de conocimiento que con la sospecha de que el mundo se estaba deslizando hacia una fase inalcanzable para mis anticuados y modestos recursos de toda índole. Vino a reforzar la sensación este curioso comentario de “Maiakovski” en un blog: “Si el promedio de los escritores argentinos actuales tuviera la formación cultural que supo tener el tonto Cortázar, que de jovencito leía a Valéry y Keats en idioma original y podía escribir sobre ellos con cierta fluidez, sumado a la experiencia histórica que hemos acumulado, a la segunda o tercera vuelta de la revolución sexual y al hecho de estar como chanchos con la teoría literaria, por un lado, y con todas las variantes, aun las más paupérrimas, de la cultura pop, por el otro, en veinte años seríamos los primeros del continente. Al menos en el mundo de la imaginación”.

No sé si esta cita es el resultado de la lectura de Las teorías salvajes, pero bien podría serlo. El autor puede estar en lo cierto y la novela de la misteriosa Pola Oloixarac convertirse así en el primer hito de nuestra literatura del porvenir.


ejem... pero Quintín insinúa que soy un chabón que escribe con seudónimo, wattefuk?? eso sí que da miedo, Quentin. Gracias x lo del roman à chef!

Un producto refinado :P

"Etnógrafa trash", reseña de Las Teorías Salvajes por Hernán Vanoli para Ñ

Cuando una novela aborda de modo directo núcleos traumáticos de la sociabilidad que la constituye y alimenta, y además muestra la voluntad de cuestionar ciertas prácticas y creencias presentes su comunidad de lectores potenciales, ese ímpetu de trascendencia, por más que venga acompañado de los correspondientes anticuerpos, funciona como un hecho político – literario en el que vale la pena detenerse. Las Teorías Salvajes, de la debutante Pola Oloixarac, cumple con estos requisitos.

La novela es, a primera vista, el diario desbocado de una estudiante de filosofía que sueña conquistar a un titular de cátedra. Este diario convive con la historia de amor entre Pabst y Kamtchowsky, dos bloggers que, retratados con despiadada ironía, encarnan los clichés propios de una microcultura arraigada en un sistema de referencias geek cuyas coordenadas van de You Tube y la modernidad periférica del circuito de las artes visuales a Los Goonies y las películas de Olmedo y Porcel, pasando por la filosofía de Leibniz y la revista Humor. Recorrido hiperbólico entonces, que a través de la lógica de la redundancia y la superposición disecciona un humus emotivo generacional, como si Oloixarac fuese una etnógrafa trash empantanada en el fango académico de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, con la que se muestra inclemente pero de la cual, sin lugar a dudas, es un producto refinado.

Diario y romance narrado en tercera persona se ven interrumpidos por mazazos o bocetos de esas “teorías salvajes” que conforman el núcleo de la novela: una ambiciosa ontología de lo humano y unas reflexiones sobre los contemporáneo (“había comprendido que el régimen de acceso a la empatía contemporánea se encuentra vinculado al uso inteligente, glamoroso, de la crueldad”) que, de a momentos, acercan su propuesta a la de Michel Houellebecq o Frederic Beigbeder. Pero, a diferencia de los franceses, el deseo de producción de verdad que sostiene Las Teorías Salvajes surge de procedimientos que asumen el riesgo de apropiarse y de re-contextualizar la jerga heredada de la filosofía canónica, haciéndola, al fin, productiva.

A la hora de abordar la herencia de la militancia setentista, la novela cae en su propio diagnóstico generacional. Así, aunque la repetición de ciertos gestos pop sobre las fricciones entre líbido social y proyecto político no están a la altura de su inteligencia, estamos ante el triunfo de una voluntad que reclama un espacio diferente para la literatura, acaso más radical.

Wednesday, February 25, 2009

Charlar

El martes 3 a las 7pm conversaremos con Juan Terranova en el ciclo "Charla Abierta" de Eterna Cadencia, Honduras 5582 (y Fitz Roy). Hablaremos sobre su técnica de drive en el tennis, las teories, la lectura que él hace de las teorías, y quizás, también sobre el personaje con síndrome de down y cómo realizar atentados letales en el nivel de la representación.

Totalizador-destotalizador: las teorías by Pablo Valle

Pablo Valle fue profesor mío de Problemas de Literatura Latinoamericana, el año del estreno de la cátedra Viñas. Atesoro sus clases, fue de los mejores profesores que tuve -yo tendía a mirar con cierto horror al cuerpo docente de Letras, tenía la sensación (alas, seguramente errónea) de que todos venían con un cajoncito de fruta fresca que mandaban de acuerdo a tiempos y posibilidades. Pero Pablo era lo máximo, uno de esos especímenes realmente apasionados por la literatura (y en tanto que latinoamericana, problema) que son la savia vital de una universidad hecha pedazos. Pablo escribió este comentario en su blog, nótese el caño ideológico que empuña:

Parafraseando el koan de Ronald Laing sobre la locura, uno podría preguntarse: ¿Cuándo decimos que una teoría es “salvaje”? Cuando es una teoría del otro (quiero decir, en el doble, obvio, sentido de que es una teoría “perteneciente” al otro y “sobre” el otro).
Se ha dicho, con razón, que LTS es una novela filosófica. Agregaría, más que un matiz, un cierto desplazamiento: es una novela antropológica. La función, el efecto, de los relatos etnográficos (valga la redundancia) intercalados es hacer que todas las otras “teorías” que pululan en la novela puedan leerse contaminadas por esa misma distancia de observación “desinteresada”, casi despectiva.
En realidad, LTS es un ensayo sobre esa misma distancia narrativa, y lo bueno sería poder establecer una especie de graduación en esta distancia, porque aquí se jugaría la dimensión ideológica. Si los pensamientos se espacializan (o se tipografían: “en itálicas”), hay algo que se podría medir. Si la objetividad es cuestión de pixeles, lo cuantificable se reifica (el Word, con la astucia de la ignorancia a la que algunos aplican el oxímoron “inteligencia artificial”, me puso “deifica”, que es casi lo mismo). Y, en un contexto actual de (celebrada) “muerte de la dialéctica”, la cantidad se resiste empeñosamente a volverse cualidad.
Los relatos etnográficos a los que hice referencia son en su mayoría “ritos de pasaje”.
LTS puede leerse, entonces, y paralelamente, como un Bildungsroman contado no por el narrador omnisciente del siglo XX (si es que existió tal cosa), sino por la Lolita de Nabokov. Digo: no con su mezcla de candidez y perversión, sino con un tono donde “candidez” y “perversión” son palabras sin ningún sentido. Sade sobrevuela también, sí, pero queda relegado a la ingenuidad ilustrada, a la época que inauguró el soñar en vano (Lacan), a la palabra prohibida: revolución.
Sé que estoy divagando. Pero LTS, en su misma, indiscutible, brillantez, a veces produce un efecto de deslumbramiento. Encandila, y uno cae en sus redes (es el lector quien debe ser seducido, y lo será, no el profesor gagá García Roxler, ni el perimido Collazo).
Divago más. En un comentario que le hice a la autora respecto
de un cuento suyo incluido una antología del género fantástico, “Código Morse”, le dije que me parecía una mezcla de Burroughs y Macedonio. Ese cuento se me aparece ahora como una pequeña matriz de LTS. Parafraseando al autor de Naked Lunch, las teorías son aquí un virus del espacio exterior. Proliferan, nos rodean, nos abruman, pero no para dar una imagen del mundo, sino para sabotear (“enfermar”) toda imagen del mundo (unitaria). Claro, se corre el peligro, seguramente buscado, de que la teoría sea “sólo” el nexo (a veces invisible) entre un enunciado y otro cualquiera.
Sobre LTS, además de una serie de adjetivos elogiosos, le comenté a Pola que resultaba “irritante”. Es que, para alguien de mi generación (no de los setenta precisamente, sino de los ochenta, de la guerra de Malvinas, pero formateado en la nostalgia de la anterior, idealizada), cuesta aceptar el desparpajo con que Pola encara “temas” como la militancia, la lucha armada y sus restos. El diario de la tía Vivi, por ejemplo, recuerda algo de la primera, floja novela de Caparrós,
No velas a tus muertos. O los juegos de guerra, que recuerdan el de Las islas, de Gamerro; pero, en este último caso, el juego era el territorio de una utopía (o ucronía) posible, retrospectiva, en la cual la guerra podía reeditarse, el pasado podía volver a enfrentarse con el presente casi en condiciones de igualdad: una tragedia. En LTS, en cambio, los juegos son la liquidación definitiva de un pasado que no tiene ya ninguna relevancia para el presente, salvo en forma de rémora: una comedia. Como el personaje de Collazo, que se dedica a cazar, pero no puede cazar a la protagonista. (La escena del robo en Palermo, sin embargo, es magnífica.)
Hablando de Caparrós: alguna vez, en la época “pos-todo”
de Babel, llamó “literatura Roger Rabbit” a aquélla, justamente (o supuestamente), de los setenta, que se proponía intervenir, interactuar en la realidad, como los cartoons del filme de Zemeckis. LTS da una vuelta de tuerca a esa utopía: ahora se trata de intervenir no en la realidad sino en una representación, el Google Earth, para lo cual se dan instrucciones precisas, pero no sencillas, de hackeo. (Más fácil, más tentador, es rastrear el video porno casero en el que aparecería la protagonista: otra forma en que LTS avanza sobre la realidad del lector, sale de sus propios límites de libro, sin dejar de ser libro. Pero reenviando a otra representación.)
No puedo concluir, la desmesura de la novela me excede; debería ampliar este comentario más adelante.
LTS es una novela sobre el Zeigeist, dice la autora. Un objetivo ambicioso, con un resultado de una madurez asombrosa. Dado su frenético movimiento permanentemente totalizador-destotalizador, uno tiene miedo (por lo tanto, deseo) de volver a abrir el libro y encontrar otro texto, otro orden, otras teorías.

Monday, February 23, 2009

So long Martin darling


That's Martin staring at us, Gatsby-esque; that's Martin in his BMW (the video is stuck in my broken disc), we're in the back seat; the city is Copenhagen, 2006. Martin was like, 19 by then, he had began his first internet company at 12, self-made millionaire by 17; so smart and fast fast fast in his ways, he connected instantly with EK and Jony. We'd get pissed, wandered about the streets of Copenhagen (I have a video of you, sitting down and thinking darkly of a girl in an alley) and then again, in BA and New York, you'd twitt your way over London, Tokyo, Shanghai (you had fabulous insights about fashion in Shanghai), you'll stop by and we'd have brunch in Brooklyn, we parted ways in Times Square, then night out at The Pig in the Village, Martin in his awfully gorgeous suit, fooling around with his watch, we would talk about girls and how shy he was, because in the end he always dated girls much older than him, he was too smart for girls his age. Martin Shaedel was a Gatsby of the Internet era, the New York Observer observed when he died. Martin was riding a plane, that bursted into flames, around Santa Monica. He was 23, and a genious-kind of guy. So smart, so sensitive and kind. Martin you died in heaven, you'll stay there.

Sunday, February 22, 2009

Thursday, February 19, 2009

Disquisición matemática. La fórmula del garche

Me escribe Eduardo, ingeniero civil (hoy soy lector tuyo) a quien jamás ví en mi vida, un mail larguísimo donde discute, entre otras cosas, la fórmula matemática de la página 35 de mi novela:


Es vedad que a mas grande G (Glande), mas pequeño es d ? osea si el G es el doble, d es la mitad? (ahora creo que puede ser cuando mas grande G, menos necesidad de 'd'... puede ser)
En el fondo, no se qué es ´ ni ´v´, ni ´u´. Ojo. No quita que me reí del chiste. Pero aún sigo sin entender la formula. Y sobre todo ¿qué es W?. Entiendo que es lo que en física llamamos módulo, pero aquí no sé que es. Y para colmo es 'achicado' por G. Cuanto más Grande el Glande menor efecto de W.
Posibilidades: que en vez de una F minuscula sea un signo de integración y que en vez de la letra ´pi´ sea n´pi´entre otras cosas. Y que sea una forma de escribir Fourier que yo no conozca. (Muuuuuuy probable, ya que hay demasiadas cosas que yo no conozco. Obviamente, y por suerte)
Pero sí sucede, que así como soy de bruto, si G se duplica , d se achica a a la mitad.
Otra posibilidad es que se esté escribiendo un movimiento ondulatorio armóniuco simple o acelerado. En ese caso no sería coseno ´pi´sino coseno ´fi´ como variable. Una letra contioene muchos significado, entre nerds.
(A esta altura ya te habras dado cuenta la cantidad de boludeces que charlamos en matematicas) (ojo, se que cualquier ingeniero ¡mas un civil! sabe muchisismo menos que un matemático ¡obvio! que apenas llegamos a entender los libros de divulgacion de ellos)

Sé que no he sido claro sobre la formula de la pagina 35, la cual me detuvo unos segundos a lamentarme por no poder 'leerla' como decimos los profesores de física (fui profesor en varias facus, mientras estudiaba allá a lo lejos en el eje del tiempo...). Pero ese lamento duro apenas unos segundos. Mi ultimo lamento fue releer " dada una repeticion uniformemente acelerada de centímetros avanzando dentro de ella". Lo subrayado es típica frase error de chicos alumnos nivel CBC.
Pero te decía, me lamenté pero no se me oscureció ya disfruté del privilegio de tu humor.
Y mas cuando la frase inmediatmente siguiente era:
"Cuando el pudor de la autoconciencia no les dió para más, Mati optó por implementar los rudimentos del arte de herir la intimidad."
Esas palabras valen más que mil imágenes.Que bien escribís pibita, muy bien.
Vale mas que mil imágenes y que, digamos, unas veinte fórmulas.
Gracias por leerme.
Pero muchas más gracias por escribir este libro.
Saludos playeros

Eduardo, de mar del sur.

SOLUCION: el desplazamiento de Kamtchowsky puede ser calculado en función del trabajo (W) de bombeo del muchacho en cuestión, la velocidad (v) del movimiento, la densidad (p) y la viscosidad (v) del fluido (de Kamt), y el tamaño del miembro expresado en términos de su área frontal (A).

La formula esta calculando el "drag": la fuerza que ejerce un fluido viscoso sobre un objeto que trata de desplazarse dentro de el: despejando la distancia del movimiento en funcion del trabajo, entendiendo que, por la posicion del cuerpo que empuja, la fuerza se ejerce en un angulo de 180gds.

Lo de la f minuscula: ese término es una función del número de Reynolds, que es una proporción entre las fuerzas viscosas y la inercia.
Math art by EK

Sunday, February 15, 2009

Las teorías en tiempos de Google

por Beatriz Sarlo para Perfil

El pececito se llama Yorick y la gata Montaigne Michelle. Su dueña se aferra a una “edición trilingüe de la Metafísica de Aristóteles” y usa “gorra de escribir” como Jo en Mujercitas. Una tormenta le impone, como toda la naturaleza, su “efecto gótico” y el terror la conduce a una cita de John Aubrey sobre la costumbre de Hobbes de cantar de noche desgañitándose porque creía que así beneficiaba sus pulmones. Inmediatamente, por deslizamiento, llega Rousseau que, como Hobbes, también protagoniza episodios de paranoia “clásica y barroca”.

Cualquier párrafo de la novela de Pola Oloixarac ofrece esta variedad de remisiones culturales. La Facultad de Filosofía y Letras de la UBA es la patria de adopción de la narradora (alias Rosa Ostreech: Avestruz Rosado), hija vengadora y respetuosa, satírica y disciplinada de la heterotopía cuyo lugar físico es Puán y Pedro Goyena. Las teorías salvajes no podría haber salido de una cabeza educada en otra parte; a quienes conocen la abigarrada escena de la Facultad esta novela les resultará algo así como una carta escrita por un pariente próximo que desprecia y ama los cuatro pisos del edificio y los personajes de picaresca que discurren allí (los vendedores de videos y discos truchos o de panes rellenos, los organizadores de iniciativas descabelladas que la novela, al pasar, pone en ridículo, las profesoras arratonadas, los ayudantes de cátedra solícitos, los titulares carcomidos por la decrepitud y la repetición que se transforman en objetos eróticos de estudiantes obsesivas, ávidas y ambiciosas).

Las teorías salvajes muestra lo que se puede hacer con lo que se aprendió en la Facultad, o sea que, a su modo, es un panegírico del mundo universitario que ha convertido a una mujer joven y bella (narradora, personaje, conste que no digo autora) en una especie de monomaníaca para quien lo erótico se consume o se consuma en la pasión filosófica y viceversa. Reivindicación hipercrítica de Puán y Pedro Goyena, la novela se apoya sobre el mismo suelo que convierte en un campo minado. No hay por qué pensar de antemano que eso carece de un interés más amplio, porque todo depende de la eficacia de la sátira que a veces es veloz, inteligente, cruenta, y otras, demasiado engolosinada con su perspicacia.

Fiel a esta heterotopía del Saber, la narradora tiene siempre un libro a mano para fregarlo contra el hocico de su gata en un gesto de didactismo mimético; o para contar una performance porno-underground o un trip de pastillas y polvos diversos en una disco. Las teorías (antropológicas, psiquiátricas, filosóficas, tecnológicas) fascinan, pero también son instrumentos para escribir una novela que yo no llamaría filosófica, sino de aprendizaje, no una “educación sentimental” sino una educación a secas.

Se podría hablar de los procedimientos intertextuales que ponen de manifiesto esta educación, de las citas de libros reales o de textos inventados. Sin embargo, no estoy muy segura de que “intertextual” sea la palabra adecuada. Habría que buscar otra. La intertextualidad pertenece a la época de las bibliotecas reales y de las enciclopedias. Las citas, alusiones y ficciones teóricas de esta novela son de la era Google, que ha vuelto casi inútil el trabajo de hundir citas cifradas porque nada permanece cifrado más de cinco minutos. Sylvia Molloy escribió que la erudición borgeana era incierta y finalmente poco confiable. Esa cualidad dudosa de la cita, que producía la indeterminación de los textos de Borges, hoy no tiene condiciones de posibilidad: no hay incertidumbre; verdadera, modificada o intacta, la cita siempre se encuentra a pocos golpes de teclado; y las citas falsas no aparecen entre los resultados del buscador.

El personaje de Las teorías salvajes lleva una mochila llena de libros, posee los clásicos en las lenguas correspondientes, clasifica con cartoncitos los estantes de su biblioteca. Pero ella y nosotros sabemos que allí está Google, burlando la colección de libros y artículos sobre papel, como una amenaza a la custodia privada del saber. Atento a esta cualidad Google, Tulio Halperín Donghi, en Son memorias, reemplazó todas las referencias a libros que conoce perfectamente por una fórmula leve y divertida: “Google me informa”. Después de Google, no hay erudición sino links. Las teorías salvajes vive desesperadamente esta situación y quizá por eso Pola Oloixarac acumula referencias.

Aunque Hobbes es “el centro flamígero” de la biblioteca y las teorías de un antropólogo apócrifo invierten la ficción freudiana en torno al asesinato del Padre, Las teorías salvajes sobresalen más en el aforismo y el mot d’esprit: un setentista es un “trasto viejo de ideologemas” y está “envuelto en su extraño glamour de veterano de guerra sucia”; el consumo de cumbia por las capas medias es una “degeneración chic de lo inadmisible”. Igual que Laura Ramos, Oloixarac es implacable con la educación recibida como hija de “progres”: a los chicos no se les compra helados Massera y en los colegios está bien visto “escribir ensayos sobre los desaparecidos y poemas sobre la dictadura en las clases de expresión corporal”, cuyos títulos pueden ser “Pégame y llámame Esma”. La caricatura de esos años de infancia es tan sarcástica como eficaz, con una sola excepción: no funciona la parodia del diario íntimo de una militante setentista que la novela transcribe. La parodia necesita una idea más exacta del texto a parodiar y Oloixarac no la tiene.

En paralelo a la historia del desenfrenado erotismo filosófico de la narradora nacida y criada en Filosofía y Letras hay otra historia, que transcurre en el escenario de lo semi fashion, semi cool, bizarro de Buenos Aires, donde cada minoría cultural es el centro de pequeños oleajes de celebridad marginal (en realidad: todo es margen). Esos personajes, por un capricho de la fortuna, acceden al estatuto de celebrities fugaces. Allí hay de todo: hijos de madres setentistas (exactamente captadas con su pelos al viento a lo Farrah Fawcett y sus largas polleras), parejas en busca de parejas que arman una especie de colonia urbana para el sexo, las drogas, la difusión de videos, y la creación de una página de games en Internet que se inaugura con Dirty Wars 1975, nerds, cumbieros y, como pintoresco desafío, un empleado de MacDonald’s con síndrome de Down que se masturba con la protagonista de videos under porno. Este abanico de life-styles tiene una dinámica merecidamente mayor que el reducto Puán de las pasiones filosóficas. La zona juvenil de Las teorías salvajes, en especial una noche en la disco y la realización del video-game cuya acción transcurre en los años setenta, muestra una vitalidad exuberante, acentuada por la original insistencia con que Oloixarac escribe sobre los cuerpos feos y las materias o los olores inmundos.

La mezcla de bizarros, nerds y beautiful people produce un tratado de microetnografía cultural más convincente que los que resultan de las pasiones teóricas. Las teorías salvajes están allí.

NOTA: En la reseña de Perfil salió publicada una foto con un crédito equivocado; el crédito fotográfico es de Stefania Fumo.

Saturday, February 14, 2009

¡Pauvre Martín!

El autor de Ciencias Morales se lamenta en Perfil de no tener suficientes libros que reseñar; no sólo es una pena, ya que "el comentador de libros es una figura decisiva en el quehacer nacional", sino porque el escritor, explica Martín, tiene que pagar impuestos aunque no cobre. “¿Tributo de qué, si nada ganó? Tributo de perdedor, de no haber ganado nada”, concluye amargado Martín (citando subrepticio a José Luis Chilavert, como para no escatimar el escozor anti-espíritu literario en su alegato contra el escritor subutilizado).
¡Imagínense a Martín retozando en su banco callejero favorito, acompañado tan sólo del sigilo de sus propias intuiciones librescas, y sin libros para reseñar!
Chicos, tenemos que ayudar a Martín. Ayudémoslo a posar su mirada súpersexy sobre algo digno de comentar en los medios. Ayudémoslo a completar su sentido del deber, acercándole aquellos bienes preciosos que sólo pueden salvarlo de “la sequía”.
Acá una lista de libros que merecen una reseña top:
- Los domingos son para dormir, de Sonia Budassi
- The Palermo Manifiesto, de Esteban Schmidt
- El Lamborghini de Ricardo Strafacce!! La gran apuesta editorial de Mansalva, en un libro acorde a su biografiado: brutal.
- Romanticismo político, de Carl Schmitt con prólogo de Jorge Dotti (salió hace unos años pero valdría la pena que lo leyeras, Martín, digo, para refrescarte la cabeza de Benjamin ponele)
- Las Teorías Salvajes (sólo para saber con qué la flasheás, eh)
- Teoría de la lectura, de Karin Littau (lo estoy leyendo ahora, escribiendo un post al respecto, es para recomendarle a todos los amigos)
- Las afueras de Paula Peyseré, de Siesta, un libro de una poeta formidable.
- Bizarra, de Rafael Spregelburg (hay que animarse a reseñar teatro!)
- El tridente, de Diego Sasturain (salió x Sudamericana en 2008, pero todavía nadie lo lee en su conexión fundante con Samuel Beckett y la fenomenología, quizás te viene súper descubrir a Husserl en lo que queda del verano)
- El capítulo decisivo de No Logo de Naomi Klein, donde explica cómo Adidas repuntó como marca gracias a que los negros raperos lo pusieron de moda. Porque sobra material refutatorio jiji ;)
La lista sigue.


RELATED: Che, soy martín kohan!

Las teorías según Circe

Mi amiguita blogger Circe (cuyas misteriosas actividades deliro por espiar) posteó en su blog esta recomendación especialísima:

QUERIA RECOMENDARLES ...
UN LIBRO MUY ESPECIAL, QUE HA APARECIDO EN EL FIRMAMENTO LITERARIO ARGENTINO!
SE TRATA DE UN TOUR DE FORCE ENTRE LA FILOSOFÍA DEL LENGUAJE , EL EROTISMO DESENFRENADO, EL CYBERESPACIO Y TEORÍAS DESCABELLADAS TOTALMENTE HILARANTES...HAY PROFESORES DE LA FACULTAD, AMIGOS, AMIGOVIOS, UN PIBE DOWN, UNA PAREJITA EROTIZADA AL MANGO, LOS PASOS PARA HACKEAR, Y LA CRÓNICA DE UN AMOR IMPOSIBLE Y DESCOCADO, ENTRE LA PROTAGONISTA Y UN HERR PROFESOR...NO SE LA PIERDAN!!!!!! y sigue acá.

Gracias Circe!! Cheers x los bombones, las teorías y por las pasiones violentas con chongos como Glauco y Ulises!!

Thursday, February 12, 2009

Fogwill, travesti?

Filosofía y novela en el siglo XXI
Una Fogwill en polleras

reseña de Las Teorías Salvajes por Diego Rojas para Veintitrés

La literatura argentina de este siglo reconocerá en la primera novela de Pola Oloixarac un espíritu renovador que atenta contra la paz de los cultores de la "literatura del yo", que tanto abunda -y hasta cansa-. Por el contrario, este texto presenta un amplio panorama sobre el estado del campo cultural en la época de los grandes premios, una mirada sobre la reproductibilidad técnica (en las cátedras) de la academia y un ánimo exploratorio sobre las costumbres sexuales de cierta porción de la intelectualidad joven más moderna que los modernos. Claro, tamizados por una explosión de filosofía especulativa y una forma de ver las cosas que, sin caer en el cinismo, ciertamente no deja títere con cabeza. Kamtchowsky y Pabst son una pareja un tanto loser que explora, genital e intelectualmente, la cultura. Una estudiante de filosofía persigue al profesor Augusto García Roxler para poner en acto su Teoría de las Transmisiones Yoicas. Un diario íntimo setentista y la posibilidad de incorporar la cultura popular ochentista a un relato complejo completan esta novela promisoria. Sin complacencias, con inteligencia y estilo, Oloixarac bien debería ser llamada una Fogwill con polleras.


Acá Mr Fog, levemente azorado
(ich, likewise)
ante los dichos
de Rojas,
un Salvador Dalí
en corbata de anteojos
y chomba.