Showing posts with label girls on film. Show all posts
Showing posts with label girls on film. Show all posts

Monday, August 29, 2011

Grandes Exitos!

es el título del disco debut de Paula Maffia y La Cosa Mostra, la formidable banda de la Boca de la que soy fan in extremis, con una admiración tan profunda que pervertimos en amistad. tuve el honor -el placer- de escribir unas líneas para el librito que acompaña el CD, ilustrado por la manito genial de Paula même :D... ahi van

Mostra
por Pola Oloixarac, para las hojitas interiores de "Grandes Exitos"

Como Afrodita saliendo de la espuma, la voz hechicera de Paula Maffia viene de las profundidades de su Boca –¿pero de qué está hecha la negrura voraz del rock que la circunda? Maravilla monstruosa, la Mostra siempre es Cosa y garganta roja detrás de los idiomas hechos canción, y sin embargo resuena como de mil bocas: en su alud la veo comerse el espacio y veo gatitas al comando de teclados, divas italianas mordiendo el aire a dentelladas, cerbatanas de amor al hipotálamo. De sensual a devastadora, la voz atraviesa las guitarras como matorrales y hace suyas la dulzura y cavidad de la tiniebla. Lenguaraz, chimanga, cazadora, canzonetta de bocota roja, los instrumentos y los géneros son parte su cuerpo y también los apreciamos como seres humanos autónomos en el talento de la gran Lucy Patané, que hace historia a manotazos; el pulso animal de ese bajo y contrabajo (a cargo a Santiago Mazzanti) y los vasos invisibles que conectan nuestro sistema nervioso y la batería de sensaciones del señor Pedro Bulgakov (de pronto hemos sido capturados y la Cosa Mostra entra por un oído y capta el resto del cuerpo como el Grey Goo). La primera vez que vi a la Mostra participé brevemente del pogo de unas niñas y pensé: ésta es la banda que le hace fuck you a la muerte del rock y a todos los Fukuyamas. Maga feral, sirena con dos patas, el genio deslumbrante de Paula Maffia, y el talento de sus espectaculares secuaces Patané-Mazzanti-Bulgakov, ulula y dibuja en este primer libro de encantamientos algunas de sus pociones exquisitas.

-- --- ---

el video de la Puñalada :D

más info sobre la Mostra: La cosa Mostra blog


prox shows! *el sueño de la razón produce mostros*

Monday, June 20, 2011

Joséphine!


Oh, douce nuit d'Alger
Quand la brise se lève
Et caresse mon rêve
D'un parfum d'oranger

Je voudrais que le jour
Plus jamais ne se lève
Comme paraissent brèves
Les minutes d'amour

Je sens au fond de mon coeur
Une force qui m'attire
Tout me parle de bonheur
Chaque étoile est un sourire

Oh douce nuit d'Alger
Quand la brise se lève
Et caresse mon rêve
D'un parfum d'oranger

Cachant la tête sous une aile
les oiseaux se sont endormis
dans l'air une fraîcheur nouvelle
renait enfin voici la nuit

Oh douce nuit d'Alger
quand ta brise se lève
et caresse mon rêve
d'un parfum d'oranger

Wednesday, April 27, 2011

Wenn ich mir was wünschen dürfte


(miraba esto con un joven filósofo alemán, o más bien él lo miraba y yo lo espiaba a él, como en el experimento de Clockwork Orange, esperando a ver cuándo le explotaban los ojos.)

Monday, April 11, 2011

Literatura niña

por Pola Oloixarac para Quimera, en el especial dedicado a la literatura infantil

para Celia Dosio (and the Cell)

My dears,

Ya se van a acostumbrar a que, cuando vayan a los congresos literarios, les pregunten cómo es eso de la literatura niña, cuáles son las corrientes interiores de la Niña, qué tienen en común las Niñas, etc. Ustedes hagan como si nada. En definitiva, no tienen nada en común, y lo saben. En los festivales, pasen tranquilas a la revisión médica, donde les hurgarán la presencia de habitantes y averiguarán qué lleva escondido cada una. Les firmarán un certificado, y serán narradores o narradoras niñas según toque.

Muchos intentarán ser niñas pero ser niña es un oficio aristocrático y no a todos se les da tan bien.

Nada de lo que las niñas hagan será inocente ni por amor al arte porque el arte es una mascota congelada y a él nadie lo ama, simplemente. En la Liga de Niñas se recomienda envolverse en cintas mágicas y jugar en los corrales a salvo de los enemigos si bien no ha sido la primera vez que una niña sea infectada por un alien y termine devorando a las otras tres. Lentes 3D las seguirán a ver si alguna se comió un lobo y lo lleva en la barriga o qué. Algunos sacan perros a la calle y los llaman libros pero no engañan a nadie: cuando uno de sus perros libros sale a la calle, éstos hacen todo lo que pueden por pelearse con los hermanitos y envían cartas y publican diatribas intentando generar escándalos; la hermosura de su alma, ya escasa, se ve empequeñecida, porque al perseguir desesperados el arte universal de la Literatura Niña terminan contribuyendo en persona al mal de verdad. Pero dios salve a las princesas y envíe a los perros de la prosa a los círculos infames del pozo 2.0 por haber comprendido mal a Verónica Luise Ciccone, temprana profeta de la Literatura Niña. Se abrirán las aguas de la Literatura Niña y habrá vientos huracanados y a los niños y las niñas se les volará el taparrabos. Ojalá sean niñas futuras, sin importar su clase génetica inicial. Porque si son niñas estarán desfilando entre seres siniestros, y el arco heroico de su belleza se proyectará gótico contra los lobos.



Friday, March 11, 2011

Encanto femenino, o parábola de las conferencias

por Pola Oloixarac para Carrusel


Déjenme que les cuente una parábola egipcia. A pocos cientos de kilómetros de El Cairo vive una joven de grandes ojos negros y oscuros cabellos llamada Ghada Abdel Aal. Cuando viaja a Europa, le dicen la Bridget Jones del Nilo; cuando viaja a Estados Unidos, es la Carrie Bradshaw árabe. En Egipto los novios son seres masculinos seleccionados por las familias, y las mujeres mantienen sus atributos de niña intactos hasta el momento de decir que sí o no. A Ghada le aburrían estas ceremonias y escribió una comedia riéndose de sus candidatos y contando espectaculares fugas del contrato tradicional, como la vez en que llamó a los bomberos para escapar de un pretendiente particularme grotesco. La voz crítica circuló: su libro fue bestseller durante años en Egipto y luego hicieron una serie televisiva que siguen veinte millones de personas en el mundo árabe. Pero como Ghada escribe en dialecto egipcio (no en árabe clásico, la lengua prestigiosa) la acusaron de corromper a la juventud, pequeña Sócrates pre cicuta; también, la acusan de no ser una verdadera escritora, porque, como ella misma explica, “para ser escritor en Egipto hay que ser hombre, tener pelo blanco y estar preferiblemente muerto”. Ghada escribe una columna semanal donde satiriza el presente político de Egipto; durante la revolución contra Mubarak, fue juvenil comandante al mando de cinco mil amigos en Facebook, transmitiendo cadenas de información desde Malhalla a la plaza Tahrir en Cairo, desde suplementos médicos a instrucciones. Su pluma cáustica la puso varias veces al filo de la cárcel, que esquivó con elegancia; eximia belly dancer, una vez me explicó que para ella escribir es como ir bailando entre temas y palabras prohibidas.

Pero cada vez que Ghada viaja a Occidente a presentar un libro, los periodistas se exasperan. Va a las conferencias de prensa combinando una remera de Hello Kitty con el velo islámico a juego (lo más chic en Medio Oriente es llevar el velo y la ropa del mismo tono), y los periodistas del mundo libre enloquecen: ¡Hay mujeres que caminan sobre brasas ardientes para poder quitarse el velo! Y tú vas por ahí con el velo, ¡eres una reaccionaria! Ghada es subversiva en su tierra, y en los siglos de supuesta modernidad y tolerancia que la separan de Occidente. Su presencia subvierte lo que queremos saber del mundo árabe. Ghada no cierra en ninguna parte.

Ahora y hace cientos de años, en Arabia, en América como en Europa, escribir desde un cuerpo de mujer suscita toda clase de fantasías negras. Tiene un potencial gótico que no podemos dejar de advertir en su ventaja, en su belleza. (Cuando una mujer escribe, lo hace a pesar de todos y contra todos.)

Dejemos por un momento a Ghada bailando con sus velos y volvamos a Occidente; pasemos de los siempre conflictivos reclamos de igualdades (¿si el arte se trata de lo excepcional, lo maravilloso, tiene sentido intentar regularlo con democracia?), y hagamos zoom en una fina pieza de etnografía literaria: Bajos Instintos (1992, Paul Verhoeven). Sharon Stone es una escritora exitosa, autora de varios bestsellers policiales (género por excelencia del capitalismo según Ricardo Piglia). Hay un crimen real: entonces la vida personal de la escritora Sharon se coteja con su escritura. Los géneros de la autobiografía y el policial deben mantenerse separados; para velar por su separación entran los policías, en su rol de críticos literarios (¿qué es ficción, qué es real?). Sharon asiste a su conferencia de prensa en un vestido blanco cortito. Responde a todas las preguntas de sus interrogadores y zás, de pronto les hace ver lo que nadie esperaba pero en lo que todos pensaban.

Oswald de Andrade, el poeta y pensador brasileño, escribió que había que dar vuelta el prejuicio. Así que los europeos dicen que somos caníbales, dijo Oswald: pues entonces esta habilidad en la barbarie funda la amplitud, la voracidad de nuestra cultura latinoamericana. Lo mismo con la literatura tradicional y la jauría aterrada de hombres cultos e ignorantes que reseñaron el peligro mujeril, desde los autores varios de la Biblia a la biblia modernista, Ulysses: sí, ellas son capaces de jugar con tu mente, manipularte, y parecen entrenadas en la academia Satanás para captar detalles. Les divierte llamar la atención, son crueles con la palabra si quieren. Son vanidosas. Su poder de fascinación es superior al de los hombres por vastedad de motivos, y lo saben. No debe haber mejor escuela que los pecados femeninos para la ficción.

Monday, January 31, 2011

Larvas

por Pola Oloixarac para Quimera


La idea de que nuestros cerebros, tomados como tales, constituyan una montaña de compost para que las ideas de otros crezcan y se produzcan, primero, como larvas recién llegadas, en forma de dato informativo, para luego dedicarse a exterminar al resto de las presencias circundantes bajo la apariencia de un interés intelectual genuino pero cuyo único plan es expandirse y colonizar al resto y que, eventualmente, una vez transidas del milagro de la existencia, buscarán reintegrarse al medio ambiente del que provienen a través de los dispositivos de output ubicados en la boca y en los dedos (hablar, tipear) de modo de posibilitar el salto a otros cerebros-compost en los cuales reiniciar su ciclo de crecimiento y reproducirse bajo la apariencia de ideas propias, aunque en rigor se originaron a la sombra neural de otros seres, que tampoco se ocuparon de forjarlas sino que más bien resultaron del cruce de trayectorias vitales, personales y neuroquímicas propicias para la germinación de esas larvas, podría deberse en parte a Daniel Dennett. Escribe: “Voy caminando, y me entran ideas... ¿de dónde vienen? ¿Por qué? ¿Por qué las estoy pensando? ¿No son ellas, en realidad, las que quieren que las piense?” Las preguntas no tardan en ramificarse, invirtiendo las potestades cosmológicas. ¿Qué es un académico, sino la estrategia vital de una biblioteca para generar otra biblioteca? Qué son las gallinas, si no la manera de los huevos de generar más huevos.


Esta serie de preguntas de Dennett y sus amigos son, de acuerdo a ellas mismas, ecos larvales de ese Harry Potter filosófico que protagonizaron René Decartes y la Hipótesis del Genio Maligno, en las Meditaciones. Honran el tipo de circularidad que sentimos moderna (“la modernidad nace junto con su propia parodia”, me dijo un joven académico mientras felábamos helados en un balcón de Boedo), y preparan el terreno para la fiesta online del joie de vivre (el secreto de la felicidad viral). Una breve hidrografía del asunto tendría a William Burroughs por campeón inicial, pronunciando que el lenguaje es un virus hambriento venido del espacio exterior, con William ungido por las hordas sabihondas como el epidemiólogo más lúcido de la infección; y en la punta más inexplicable, más oscura del estuario, casi perdiéndose entre las cavernas porosas, a la manera de esas excrecencias calcáreas que puede parecer a simple vista subproductos de la perversidad de lo húmedo en la roca, para luego revelarse fundamento de la sustancia viscosa que avanza, tendríamos al vídeo “Two Girls One Cup”, su infame estrella que pulula en internet, a cuyo visionado algunos sádicos someten a abuelas inocentes. (Los comentadores aseguran que es verosímil conjeturar en este punto la prueba de la existencia del infierno, porque no hay mayor castigo para la moralidad del ojo; otros fatigan versiones de San Anselmo, monje cuyas larvas supieron anidar en la cerviz cartesiana, y pronuncian que nihil potest cogitari, no es posible pensar a TGOC, uno de los fenómenos más ubicuos y desagradables de Internet.)

Es lógico creer que ciertas ideas, en principio vinculadas al universo natural de la flora y fauna cerebrales, hayan migrado, en el presente, de lo vivo a otras membranas. Algunos se preguntan por esa animalidad perdida del contacto, de tener una idea y arrumarla bajo la sien. Leía en estos días un libro de Jaron Lanier, un crítico de pelo rastafari con quien mantengo un desapego cordial, cuya apariencia de simétricos círculos agrupados me hace pensar tiernamente en quietud, alfileres y pinchazos, y subrayé: “Es perversa la manera en la que Internet ha comenzado a pudrirse. La fe central de su diseño inicial ha sido desbancada por una fe muy diferente, epitomizada por la idea de que internet está cobrando vida como un todo, volviéndose una criatura sobrehumana.” Una ideología enemiga (a Lanier y sus amigos) avanza en su dominio de las transmisiones: una que prefiere la horda antes que la persona, el anonimato antes que la “identidad” (¿la identidad es lo que certifica el Estado?), cuyas negras consecuencias incluyen la destrucción del individuo a costa de la creciente veneración de la máquina; en suma, un lugar mental siniestro donde el humano no es más que la estrategia de la red para crear más red. La adicción a la red, el anonimato, la redefinición de lo que sea humano, serían las realizaciones tempranas de esta pesadilla. La red estaría alejándose de los componentes “humanos” iniciales y deviniendo los que no lo son: al punto que los instrumentos para estudiar las máximas creaciones humanas han sido domesticados para satisfacer los ojos digitales (el NGram Viewer de Google), o el rumor de que los libros no se ponen online para ser leídos por personas, si no que los libros se ponen online (chan: música de theremines) para que los lean Inteligencias Artificiales (fin música de theremines).

Si mi biblioteca no estuviera en cajas, que es su refugio momentáneo para defenderse de la emergente vida fungal que nos acecha mientras emprendemos la huida a la montaña boscosa, podría fingir que cito de memoria el parágrafo 49 de Ideas, de Edmund Husserl, que se titula “La conciencia absoluta como residuo de la aniquilación del mundo”, pero no puedo.

Sunday, January 23, 2011

Free Hengameh Shahidi


My friend Farangis Siaphour, Iowa and NY-buddy, calls for the release of Hengameh Shahidi, an Iranian journalist, women's rights defender and political activist.

Friday, January 7, 2011

Un poema de Marilyn

For Kris, Sept 9.

- Remember, somehow, how-
Mother always tried to
get me to "go out" as
though she felt I
were too unadventurous.
She wanted me even
to show a cruelty
toward woman. This
in my teens. In return
I showed her that I
was faithful to her.

Marilyn Monroe (en Vanity Fair, Oct 2010.)

Wednesday, January 5, 2011

THE SCENE WHERE THE SEXY FEMALE LEAD IS CAUGHT NAKED

BY ZHUBIN PARANG for McSweeney's

Writing an original sitcom is an exhilarating but challenging endeavor, one that will test your skills in character creation, plot development, and comedic vision. So let's start by tackling the most important part: writing the scene where your sexy female lead is caught naked.

It is no accident that this scene is ubiquitous in sitcoms. Television reflects life, and being trapped nude in public is a near-daily occurrence for a sexy female, whether she is waving to a cute boy on the beach just as a wave rips off her bikini top, or undressing at home just as all her friends leap into the room for a surprise party. Your sexy female lead must have similar experiences, or else the character will be dismissed as an unrelatable caricature.

Monday, December 27, 2010

Olga Day

hoy terminé un capítulo de mi novela :DD y exclamo con Olga...



no lo muestro aun; pero si lo hiciera, Olga traduciría fielmente mis pensamientos al decir:

aunque naturalmente tampoco lo mostraría en esta etapa, ya que:

me falta para concluir todo por suerte... (¿a qué terminar algo en el verano, sin atravesar un fuerte invierno de correcciones?)