Friday, June 19, 2015
Tuesday, August 2, 2011
Guille también tuvo una novia bisexual
Leí por ahí que decían que el título de la nueva novela de Guille tiene flair airiano; pero creo que esa hipótesis de gentilicio desmerece la purísima esencia del nerdor de Exactas que exuda en mi imaginación. No puedo ir porque mi ermita de Brasiloche me mantiene ocupada siendo Jack Torrance en the Shining -- la gata escribe REDRUM en las piedritas--, pero vayan ustedes y brinden con Guille ---por su novela o por su más reciente contribución a la claridad de ideas-- y disfruten la compañía de otros seres humanos, visibles.En la época de Alfonsín marchábamos contra la policía al grito guerrero de:
¡Exactas! ¡Exactas! ¡Las bolas bien compactas!
Sunday, July 24, 2011
El llamado de la libertad
Freedom: Bloquea el acceso a internet por hasta 8 horas. Variante de la técnica de Franzen cuando escribía la novela homónima, que pegaba sustancias en su puerto ethernet para no poder conectarse a internet. "Cuántos minutos de libertad desea Ud?" pregunta dulcemente la aplicación.
Rescue Time: No recomendado para personas obsesivas. Analytics de cómo administrás el tiempo en la computadora: cuánto tiempo en word, en fb, en skype, cuánto tiempo se pierde online.
Pomodoros: Disciplina para concentrarse en "pomodoros" de 15 minutos.
Opciones aledañas: desactivar la cuenta de facebook, pero no funciona realmente; tus amigos creen que dejaste de ser su amiga, que hay algo en ellos que se ha vuelto de pronto rechazable públicamente, y su mensaje plañidero encubre una protesta y rectificación urgente; pasos de baile de cortesía online que es preciso paliar con un uso indiscriminado de las técnicas listadas arriba.
Es una especie de Rehab (gracias por tu voz y tus canciones, Amy!!)
Wednesday, April 20, 2011
Tuesday, March 15, 2011
Tuesday, March 1, 2011
Física
En su encantadora biografía de Su Eminencia Marshall McLuhan (el título es You know nothing of my work!), Douglas Coupland señala que el cerebro de Marshall recibía sangre fresca del corazón
a través deno una sino dos arterias ubicadas en la base de su cráneo: un rasgo muy común en los gatos y muy poco común en los humanos. Marshall no era un hombre trivialmente conformado, y a lo largo del libro podemos seguir la biografía intelectual de quien, convencido anti-moderno, anti-negro, ultra-católico, misógino (intocado por librepensamiento grupal alguno) sería capaz de sobrevolar el presente para concentrarse en la descripción del futuro. Una de las intuiciones ateas de Marshall, al explorar el mundo caído, es que nos convertimos en lo que vemos: devenimos los instrumentos que creamos, es decir que en cierto lugar la iridiscencia de Dios se rompe y queda el universo solo, retroalimentándose de sus máquinas. La sociedad entre su hardware genético y el software mental le permitió descubrir patrones absteniéndose de juicios morales: combinando un horror flemático ante la debacle, dejó el espacio que ocupa la indignación en seres menos elevados para la dedicarse a proliferación de formas de vida escritas, teorías. Dios le había dado a Marshall y a sus compañeros de vocación un libro iluminado en el sentido medieval del término: hombre de Dios -con creces uno de los autores posmodernos más vilipendiados de su época-, Marshall creía que el mundo era un libro divino y no hay nada que no podamos entender, y que si fallamos es incapacidad propia. A Marshall le gustaba cierto autor, que según él “carecía de derivada y curva de tendencia”, porque conectaba directamente el siglo XVIII con el siglo XX como si la era victoriana no hubiera ocurrido jamás. Coupland escribe: “Lo mismo puede decirse de Marshall. El siglo xx iba a convertirse en una pesadilla que él desestimaría para unir el reino de Victoria y el reino de Google.”El primer libro de Marshall fue La novia mecánica, en alusión a la obra de Marcel Duchamp La novia desnudada por sus pretendientes. Marshall daba letra a la balada de posguerra: la máquina ha seducido a la sociedad y se ha casado con ella. Este romance tendría hijos de
Garrett Lisi (calva con ristras rubias, ojos azules sonrientes) es un surfer físico que trabaja en uno de los objetos más complejos y hermosos formulados jamás. Para dedicarse a su criatura abandonó la academia y estuvo cuidando casas de amigos en Maui y el Lago Tahoe,

a). El dresscode era sci-fi, y había varios visitantes del espacio exterior: uno era Grey Goo, el monstruo que es una hipótesis del fin del universo porque se replica a sí mismo fuera de control; yo iba a Diana de V Invasión Extraterrestre, aunque la imprudencia de los nerds más núbiles me tomó por Michael Jackson en Beat it. De funcionar la teoría de Garrett, ¿cuáles serán las consecuencias para el arte futuro? Monday, January 31, 2011
Larvas
La idea de que nuestros cerebros, tomados como tales, constituyan una montaña de compost para que las ideas de otros crezcan y se produzcan, primero, como larvas recién llegadas, en forma de dato informativo, para luego dedicarse a exterminar al resto de las presencias circundantes bajo la apariencia de un interés intelectual genuino pero cuyo único plan es expandirse y colonizar al resto y que, eventualmente, una vez transidas del milagro de la existencia, buscarán reintegrarse al medio ambiente del que provienen a través de los dispositivos de output ubicados en la boca y en los dedos (hablar, tipear) de modo de posibilitar el salto a otros cerebros-compost en los cuales reiniciar su ciclo de crecimiento y reproducirse bajo la apariencia de ideas propias, aunque en rigor se originaron a la sombra neural de otros seres, que tampoco se ocuparon de forjarlas sino que más bien resultaron del cruce de trayectorias vitales, personales y neuroquímicas propicias para la germinación de esas larvas, podría deberse en parte a Daniel Dennett. Escribe: “Voy caminando, y me entran ideas... ¿de dónde vienen? ¿Por qué? ¿Por qué las estoy pensando? ¿No son ellas, en realidad, las que quieren que las piense?” Las preguntas no tardan en ramificarse, invirtiendo las potestades cosmológicas. ¿Qué es un académico, sino la estrategia vital de una biblioteca para generar otra biblioteca? Qué son las gallinas, si no la manera de los huevos de generar más huevos.

Esta serie de preguntas de Dennett y sus amigos son, de acuerdo a ellas mismas, ecos larvales de ese Harry Potter filosófico que protagonizaron René Decartes y la Hipótesis del Genio Maligno, en las Meditaciones. Honran el tipo de circularidad que sentimos moderna (“la modernidad nace junto con su propia parodia”, me dijo un joven académico mientras felábamos helados en un balcón de Boedo), y preparan el terreno para la fiesta online del joie de vivre (el secreto de la felicidad viral). Una breve hidrografía del asunto tendría a William Burroughs por campeón inicial, pronunciando que el lenguaje es un virus hambriento venido del espacio exterior, con William ungido por las hordas sabihondas como el epidemiólogo más lúcido de la infección; y en la punta más inexplicable, más oscura del estuario, casi perdiéndose entre las cavernas porosas, a la manera de esas excrecencias calcáreas que puede parecer a simple vista subproductos de la perversidad de lo húmedo en la roca, para luego revelarse fundamento de la sustancia viscosa que avanza, tendríamos al vídeo “Two Girls One Cup”, su infame estrella que pulula en internet, a cuyo visionado algunos sádicos someten a abuelas inocentes. (Los comentadores aseguran que es verosímil conjeturar en este punto la prueba de la existencia del infierno, porque no hay mayor castigo para la moralidad del ojo; otros fatigan versiones de San Anselmo, monje cuyas larvas supieron anidar en la cerviz cartesiana, y pronuncian que nihil potest cogitari, no es posible pensar a TGOC, uno de los fenómenos más ubicuos y desagradables de Internet.)
Es lógico creer que ciertas ideas, en principio vinculadas al universo natural de la flora y fauna cerebrales, hayan migrado, en el presente, de lo vivo a otras membranas. Algunos se preguntan por esa animalidad perdida del contacto, de tener una idea y arrumarla bajo la sien. Leía en estos días un libro de Jaron Lanier, un crítico de pelo rastafari con quien mantengo un desapego cordial, cuya apariencia de simétricos círculos agrupados me hace pensar tiernamente en quietud, alfileres y pinchazos, y subrayé: “Es perversa la manera en la que Internet ha comenzado a pudrirse. La fe central de su diseño inicial ha sido desbancada por una fe muy diferente, epitomizada por la idea de que internet está cobrando vida como un todo, volviéndose una criatura sobrehumana.” Una ideología enemiga (a Lanier y sus amigos) avanza en su dominio de las transmisiones: una que prefiere la horda antes que la persona, el anonimato antes que la “identidad” (¿la identidad es lo que certifica el Estado?), cuyas negras consecuencias incluyen la destrucción del individuo a costa de la creciente veneración de la máquina; en suma, un lugar mental siniestro donde el humano no es más que la estrategia de la red para crear más red. La adicción a la red, el anonimato, la redefinición de lo que sea humano, serían las realizaciones tempranas de esta pesadilla. La red estaría alejándose de los componentes “humanos” iniciales y deviniendo los que no lo son: al punto que los instrumentos para estudiar las máximas creaciones humanas han sido domesticados para satisfacer los ojos digitales (el NGram Viewer de Google), o el rumor de que los libros no se ponen online para ser leídos por personas, si no que los libros se ponen online (chan: música de theremines) para que los lean Inteligencias Artificiales (fin música de theremines).
Si mi biblioteca no estuviera en cajas, que es su refugio momentáneo para defenderse de la emergente vida fungal que nos acecha mientras emprendemos la huida a la montaña boscosa, podría fingir que cito de memoria el parágrafo 49 de Ideas, de Edmund Husserl, que se titula “La conciencia absoluta como residuo de la aniquilación del mundo”, pero no puedo.
Saturday, January 29, 2011
A rather abstract giggle
programmers living near the main train station in Lahore, Pakistan, wrote a piece of code to safeguard the latest version of their heart-monitoring software from piracy.They called it Brain, and it was basically a wheel-clamp for PCs. Computers that ran their program, plus this new bit of code, would stop working after a year, though they cheerfully provided three telephone numbers, against the day. If you were a legitimate user, and could prove it, they’d unlock you.But in the way of all emergent technologies, something entirely unintended happened. The Alvis’ wheel-clamp was soon copied by a certain stripe of computer hobbyist, who began to distribute it, concealed within various digital documents that people might be expected to want to open. Because almost all these booby-trapped files went out on floppy disks, the virus spread at a pre-Internet snail’s pace.
Tuesday, January 18, 2011
Clementina, la primera computadora, espera tu prosa
Apertura del Concurso de Cuentos, "Clementina, la primera computadora"
Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires
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En mayo del 2011 se cumplen 50 años de la puesta en marcha de la primera
computadora científica del país, Clementina, una Mercury de Ferranti.
Para conmemorarlo el Departamento de Computación de la Facultad

de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires
organiza una serie de actividades que incluyen este concurso de cuentos:
Tema: "Clementina, la primera computadora". El disparador del cuento
es la llegada de la primera computadora a una universidad argentina.
Las obras serán recibidas entre el 10 de febrero y el 15 de Abril.
El jurado integrado por Liliana Heker, Guillemo Martínez y Juan Sabia se
expedirá el 15 de mayo.
Bases en http://www.dc.uba.ar/events/cincuenta/Bases_cuentos.pdf
Para consultas sobre el concurso escribir a conc_lit_clementina@dc.uba.ar
Más información sobre el evento de conmemoración de los cincuenta años de
Clementina en http://www.dc.uba.ar/events/cincuenta
Departamento de Computación
Facultad de Ciencias Exactas y Naturales
Universidad de Buenos Aires
Pabellón I, Ciudad Universitaria
Buenos Aires
http://www.dc.uba.ar
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Concurso de ensayos de investigación histórica sobre 50 años de
computación en Argentina.
Las obras serán recibidas entre el 15 de Abril y el 16 de mayo de 2011.
El jurado integrado por Jorge Aguirre, Dora Barrancos y Pablo Jacovkis
se expedirá el 21 de junio de 2011.
Bases en http://www.dc.uba.ar/events/cincuenta/Bases_ensayos.pdf
Para consultas escribir a ensayo_clementina@dc.uba.ar
Thursday, January 13, 2011
Sockpuppetry
Thursday, January 6, 2011
Anonymous
En su novela Matadero Cinco (1969), el autor norteamericano Kurt Vonnegut desaconsejaba la mezcla de teléfonos y alcohol. Por ese entonces, la telefónica Bell, personaje de la novela, era una potencia industrial, que se desvanecería irremediablemente con la llegada de otro tipo de sistemas transmisores adictivos, algunas décadas después. En Vonnegut todavía arden las palabras de Robert Oppenheimer, que ve a su hija la bomba pop de Hiroshima estallar contra la noche del mundo -en el desierto, en bambalinas- y cita de memoria al Bhagavad Gita: “Ahora me convierto en Muerte, el destructor de mundos”. (A Robert le gustaba la poesía: bautizó el primer test nuclear según un verso de John Donne). Cuando Vonnegut tipeaba, no podía preverse un presente juguetón venido de mezclar tecnología y juventud. Entonces, la hora de la técnica era trágica; la utopía piadosa todavía habitaba la tierra, y en los cables corría la ciencia ficción.
Hablando de ciencia ficción: pasé un mes de verano en la base militar de NASA en Moffett Field, California. Era hermoso, ballardiano: nos despertábamos junto a un hangar
alambrado, por todos lados había carteles PROYECTOS ESPECIALES // ZONA PROHIBIDA y de noche nos rondaban las patrullas, estábamos bajo Ley Marcial. Dormíamos en edificios de asbesto, hechos en 1950, con paredes debidamente cancerígenas; a veces, al despertar, nos dolía la garganta de respirar o teníamos ráfagas de alergias, nos mostrábamos orgullosos las heridas. Mi dieta social consistía en una aristocracia nerd de todas partes del mundo y militares con uniforme modelo Afghanistán (beige pixelado más clarito que Irak). En NASA, aprendí algo conmovedor sobre satélites. La órbita baja de la tierra no sólo está llena de basura espacial de los años 70 y 80. La mayoría de los satélites son tecnológicamente caducos prácticamente al momento de abandonar la Tierra: tu móvil está entre 5 y10 años más avanzado en capacidades y conectividad que los cuerpos metálicos que rodean la tierra. Esto es porque los tests para enviar algo ahí arriba son tan costosos, y las regulaciones tan complicadas, que la industria entera se ve dominada por conductas que evitan el riesgo, con una tasa de innovación bajísima. Esto era verdadero para los satélites, y también para las teorías críticas que orbitan en torno al Planeta Literatura. La crítica mantiene enormes aparatos construidos con tecnología de la década del 70 y 80. Esto supone una ventaja considerable para los teclados interesados en explotar las vulnerabilidades de su arquitectura.
Anonymous se dedica, entre otras cosas, a hacer caer los servidores de los que actúan como esbirros de un régimen totalitario: cuando los servidores caen, Anonymous los
devuelve a su naturaleza etimológica de esclavos. Por eso, amiguitos, participemos humildemente de la literatura universal contemporánea ejecutando el siguiente cañoncito en órbita baja. Se llama LOIC -low orbit ion cannon- y sirve para hacer caer servidores de banderas enemigas si lo transmitimos en plural. Yo, tú, él: todas las Personas Gramaticales. ¡Feliz 2011!- Ir al site de AnonOps para buscar el nuevo target
- Bajarse la herramienta de DDoS - LOIC -http://sourceforge.net/projects/loic/
- Configurar LOIC en modo Hive Mind para conectarse a un IRC (tipo de chat)
- El ataque comienza simultáneamente, cuando los nodos en el botnet reciben el comando del IRC
Wednesday, January 5, 2011
THE SCENE WHERE THE SEXY FEMALE LEAD IS CAUGHT NAKED
Writing an original sit
com is an exhilarating but challenging endeavor, one that will test your skills in character creation, plot development, and comedic vision. So let's start by tackling the most important part: writing the scene where your sexy female lead is caught naked.It is no accident that this scene is ubiquitous in sitcoms. Television reflects life, and being trapped nude in public is a near-daily occurrence for a sexy female, whether she is waving to a cute boy on the beach just as a wave rips off her bikini top, or undressing at home just as all her friends leap into the room for a surprise party. Your sexy female lead must have similar experiences, or else the character will be dismissed as an unrelatable caricature.
Monday, December 27, 2010
Wednesday, November 24, 2010
Desativar humanos!
m uma das áreas mais sofisticadas de São Francisco, um mago anão de largas barbas brancas conversa com um homem de óculos cuja roupa parece um computador — o assunto é uma professora que provou que seu papagaio pensava. Freakolândia? Nada disso. O primeiro sujeito é James Randi, o mágico que desmascarou o vidente Uri Geller, uma espécie de superpadre Quevedo dos anos 70; o segundo é o inventor Steve Mann, conhecido como o “primeiro ciborgue” por seu trabalho com câmeras adaptáveis ao corpo; a professora é Irene Pepperberg, autoridade de Harvard em cognição animal. Ali por perto há uma biblioteca com o alfabeto essencial dos mestres da ficção científica: Isaac Asimov, J.G. Ballard, Arthur C. Clarke. Do terraço, o olhar se perde em uma vista magnífica do Exploratorium, o museu de ciências onde Kim Novak e James Stewart passearam para as lentes de Alfred Hitchcock em Um Corpo Que Cai. Dispersos pelos três andares da residência, papeando e bebendo champanhe, esquisitões multidiplomados se misturam a homens de turbante, nerds entusiasmados e milionários californianos — entre eles está ninguém menos que Larry Page, fundador do Google. O dono da mansão é Peter Thiel, criador do PayPal, empresa pioneira na transferência financeira pela internet e um dos primeiros investidores do Facebook. Tudo parece fantasioso. Mas está acontecendo. Aqui, agora.Saturday, November 6, 2010
Happy Carl Sagan day!
"a mote of dust suspended in a sunbeam [...] the Earth is where we make our stand."
"Think of the rivers of blood spilled by all those generals and emperors so that, in glory and triumph, they could become the momentary masters of a fraction of a dot. "
a present from ek :)
Wednesday, November 3, 2010
Dating for the aesthetically challenged
Half of UK daters aren’t pretty so instead of fishing in a small pool of prettiness and getting nowhere dive into an ocean of uglies and have more choice.
- Ugly people are a better calibre of human - pretty people generally aren’t very nice and tend to be a bit shallow
- Ugly people have had a tougher life and therefore tend to be more considerate and more loyal. A recent TUBB survey also proved that they try harder in bed.
- Once with an ugly partner it is unlikely that anyone will try and take them from you meaning you can let yourself go completely once you’re together.
- In these straightened times TUBB is cheaper as a) We don’t charge much as the pretty sites and b) Ugly people have lower expectations – for a first date A Family Bucket will usually do the trick.
from clara
Sunday, October 24, 2010
La venganza de los nerds
La red social se despliega sobre mitos antiguos. Navega la paradoja de crear una red de amigos, y quedarse solo en el mundo. Es la historia del revolucionario que se enfrenta al poder tradicional (los hermosos machos alfa Winklevoss); es el cliché del niño judío resentido que carga sobre las elites cerradas. Es el pequeño Asperger que se lanza a construir una máquina imparable cuando su novia lo deja, en la primera de muchas escenas geniales (“Vas a ir por el mundo creyendo que las chicas no te quieren porque sos un nerd. Pero en realidad, va a ser porque sos un imbécil”). Y es la novela rosa de la filosofía de negocios norteamericana, contada con diferentes personajes, lugares, momentos. Y una estudiantina cruzada con el nuevo género de la narrativa empresarial (la deriva del arte en la época de la reproductibilidad capital: las creaciones son empresas). Con ritmo adictivo y diálogos brillantes, David Fincher y Aaron Sorkin crearon un nuevo clásico juvenil, con una inteligencia que recuerda a la dupla clásica de Joseph Mankiewicz y Ben Hecht.

La red social también cuenta cómo la historia del rock (su estirpe reventadora de hoteles y paradigmas) devino en la era de las empresas startup (ahora se revientan los servers, los sites...). La red social recrea el cuento dorado de la cultura garajera del software. El mito sagrado que inicia la travesía hacia la conquista de Silicon Valley cuenta entre sus bestias evangelistas a Steve Jobs, Bill Gates y los Google Boys programando como monjes en sus cobertizos californianos, hasta darse cuenta de que tenían billones potenciales entre manos. Esta vez el encierro primigenio se encuentra injertado dentro del ambiente ultra tradicional de Harvard. Es la historia de un chico que, con menos de mil dólares, crea un código –y su sucedáneo en la era del capital: una compañía–. Es como cuando las bandas empezaban a sonar en reductos underground que sólo los connoisseurs sabían olfatear; ahí entra Sean Parker (interpretado por un exacto Justin Timberlake), que funciona como un manager que descubre a un artista y lo conecta con las discográficas que quieren invertir en él (la breve impasse de Peter Thiel, temprano inversor, como si fuera Virgin en sus días de gloria). De hecho, Parker (fundador de Naspter) se cuenta entre los capitanes digitales de los que desbancaron a las grandes discográficas. Como cuando entran los managers, ocurren cambios en la banda original; pero no necesariamente porque “se venda al sistema”: el sistema es lo que se crea (las drogas se siguen consumiendo sobre la piel de las chicas).
La red social (siempre hablamos de la película y el modelo) consolida al héroe nerd que se emancipa de los papeles secundarios, como si el arco épico comenzado en La venganza de los nerds culminara en el estupendo Zuckerberg de Jesse Eisenberg hablando rápido, escupiendo bits de palabras, enfrascado en la pantalla, aislado, “wired” (conectado). La filmografía de las estudiantinas norteamericanas –el estudio antropológico más extenso sobre la tribu nerd– muestra el ascenso de los nerds en la carrera darwinista. Su paso de minoría oprimida a clase dominante culmina triunfal con la controversia que pone en escena la red social; desde el punto de vista de las comedias de estudiantes, el año 1986 corresponde a la Primavera de los Pueblos. Desde La venganza de los nerds a Karate Kid, los años formatorios del cine pop corn de los ‘80 establecieron un relato épico de la lucha de clases inscripto en el aula: el nerd, el animal omega, de pronto triunfaba sobre los machos alfa. Los hermosos gemelos Winklevoss esperaban alquilar el cerebro de Zuckerberg para que les hiciera un site donde capitalizar sexualmente el status de Harvard en un site de citas. El joven Zuckerberg accede (lo hace para hacer repuntar su reputación después de convertirse en el nerd más odiado del campus), pero demora fatalmente el lanzamiento del site de los gemelos, y crea el código para lanzar su propia idea. La técnica se imponía sobre los privilegios del nacimiento y la clase.
La red social combina lo más augusto y competitivo de ambos mundos: la figura del rebelde revolucionario con el vector inhumano -mitad computadora, mitad niño- de la competencia absoluta permitida por el paradigma de la innovación. Después de todo, las traiciones entre aliados forjaron la innovación tecnológica que habita ubicua nuestros hogares, a la que hace rato hemos invitado a quedarse: Bill Gates tomó la idea del software con ventanas de Steve Jobs, que a su vez la había tomado prestada de Xerox, y Steve Jobs estafó a su primer socio, Steve Wozniak, vendiéndole una parte 7 veces menor. La parábola del Zuckerberg Judas lo suma a la serie áulica y cristaliza su liderazgo. Porque el paradigma de la innovación en la era del capital no es sino el avance del todo vale sobre la tradición y las ideas públicas o privadas para crear “un imperio sin límites”, para traer una frase de la Eneida que a Zuckerberg le gusta citar en las reuniones con sus jefes de producto en sus oficinas de Palo Alto.
La red social está llena de detalles deliciosos, de pe
rsonajes que se delinean a partir de bombachas con insignias Ivy League, a Zuckerberg llamando “Winklevi” a los gemelos, porque le gusta el latín y sería la manera correcta de adjudicarles el plural. Uno de los aciertos es que nunca se trata de la inocencia del nerd atrapado por la ambición del dinero (no es Wall Street 2.0), y que el drama permite a todos contar su parte; como todo en la red social, lo que está en juego es un juicio sobre una persona (en este caso, el creador del site). El juicio es injusto: los hermanos no merecen más que un par de cientos de dólares (no se patenta una “idea”, sino una tecnología), y lo que queda en liza es un desafío al paradigma creativo de la colaboración: qué ocurre cuando las ideas se desarrollan dentro de una red (social), y pasan de su forma idílica a la fase más idílica de negocios rentables. Otras películas sobre el tema (Startup.com, Pirates of Silicon Valley) no llegan a ser bocetos del tratamiento de artista que Fincher y Sorkin le dan a este mundo.Lo que está en juego es, como en el arte, la habilidad de leer, de esculpir la forma del Zeitgeist contemporáneo: no es una obra, sino una plataforma que invitara a la ansiedad, la agresión controlada y la búsqueda de afecto ficticio. La primera acción es hacer caer el servidor de Harvard, a través de un aparatito misógino que permite hacer rankings de chicas. Toda la oscuridad de Facebook está en ese nacimiento violento; sin esa matriz de resentimiento, ansiedad, tic facial, no existiría Facebook.
Friday, September 17, 2010
Correo de lectores
Thursday, August 26, 2010
Os mutantes! (2)
(este post fue publicado el 12 de julio pero por razones que desconozco, desapareció como tal y se montó a otro -un post chupacabras?-. mystère. Va de nuevo, besos)
Literatura Mut[Image]ante: la Vanguardia Española en Buenos Aires, con las presencias estelares de Agustín Fernández Mallo, Eloy Fernández Porta y Jordi

Carrión en el CCEBA.
Cuando estuve en España pude leer un poco del debate actual en torno a Nocilla, que es como se conoce la literatura mutante puertas adentro de España. La literatura mutante ocupaba el lugar polémico de centro de prestigio vanguardista en disputa. Compuesta de manera preponderante por jóvenes doctores en humanidades, la tecnología más violenta que planteaba el lenguaje de la generación Nocilla era un discurso donde la teoría forma parte de la práctica creativa; algo que aquí en Argentina está en los huesos de la alta tradición literaria, pero que en España chocaba contra décadas de prosas realistas y una escisión deliberada (incluso, marcada por cierta moralina) entre teoría y narrativa. [Digressio brevis: después de la conferencia de prensa en BCN por Las teorías, un periodista algo mayor me tomó examen de pensadores españoles. Yo entoné con mi guitarra algo sobre Unamuno y Ortega y Gasset; acaso, era un problema de conjunciones: en esa Y que articulaba la unión orteguiana, en esa M que unía Una y Uno, se había quedado varada la articulación augusta entre filosofía y lit en España.]
Por aquel entonces Nocilla experimentaba algunos cismas interiores (Vicente Luis Mora y Xavi Calvo renunciaban a la etiqueta); al mismo tiempo, la literatura mutante convocaba críticas por parte de la generación anterior, con acusaciones por parte de los antiguos de que "la fragmentación ya existía, hombre", "que eso de la puntuación rarita ya lo ha hecho Joyce" y "coño, que la ausencia de linealidad ya la hizo Cortázar". Como es usual en las polémicas propulsadas por suplementos literarios a uno y otro lado del charco, el tono del debate era bastante flojo; parecía que los nocillas eran atacados por facciones literarias dispersas que, resistiéndose a llamarse a sí mismas "clásicas" o tradicionales (resistiéndose a entregar, digamos, el cetro sagrado de la Literatura sin tratar de clavárselo al otro en algún lugar indigno), se veían desplazadas de los intereses juveniles y por eso mismo parecían intentar castigar, por debajo de los argumentos, más a los lectores en diáspora que a los libros y autores en cuestión.
Como rasgos comunes, nuestros primos mutantes de la UE cultivan 1. un discurrir de la imaginación teórica, surgido en un ámbito (#Esp) donde el discurso universitario es más bien ajeno a la industria cultural (en #Arg es más bien lo contrario, la universidad permea toda la vida cultural), 2. experimentación con distintos lenguajes de conocimiento (pop, tecnológico, ciencias [Image]físicas, etc) como enhancers del lenguaje literario. En fin, esta es una oportunidad estupenda para conocerlos y ver cómo casan las propuestas nocilleras dentro de nuestra tradición intelectual y las mutaciones de nuestro propio canon atravesado de otras lecturas, ideas y viajes. Eloy Fernández Porta ganó este año el premio Anagrama de ensayo con su La superproducción de los afectos; Jordi Carrión publicó con éxito de crítica Los muertos, que ahora presenta en Buenos Aires con Piglia y Cozarinsky el 22 de julio (¡estoy condenada a perderme tus presentaciones, Jordi! esa madrugada parto a Lima). Agustín Fernández Mallo es toda una lit celebrity, y además de sus novelas Nocilla dream, Nocilla lab y Nocilla experience, hay publicado ensayos como PostPoesía y ¡tiene su propia página de Señoras en Facebook!, de la que naturalmente, soy fan, y en la que postearía esto ahora mismo si no fuera una FB emigrée.
Estoy mirando la grilla de actividades del CCEBA y todo es con cupo e inscripción previa (clickez ici), excepto el show del viernes. Allí estaremos!!
Viernes 16 - 19.00 Afterpop Fernández & Fernández Un espectáculo de Agustín Fernández Mallo y Eloy Fernández Porta en formato spoken word. Presenta: Jordi Carrión.
El acto combina tres elementos: imágenes, música y textos recitados. En la puesta en escena se alternan textos poéticos, ensayísticos y de prosa narrativa de ambos autores, en parte extraídos de los libros Nocilla Lab y Homo Sampler, y en parte inéditos o reescritos para la ocasión. Como background de la lectura se utiliza material sonoro y visual.
Fiesta de Cierre.
[Image]Y ahora un video de Os Mutantes, mientras espero un poema do poeta catarinense Victor da Rosa:
Tuesday, August 24, 2010




