Friday, June 19, 2015
Monday, August 1, 2011
Friday, July 15, 2011
Bible algorithm
JERUSALEM -- Software developed by an
Israeli team is giving intriguing new hin
ts about what researchers believe to be the multiple hands that wrote the Bible.
The new software analyzes style and word choices to distinguish parts of a single text written by different authors, and when applied to the Bible its algorithm teased out distinct writerly voices in the holy book.
The program, part of a sub-field of artificial intelligence studies known as authorship attribution, has a range of potential applications - from helping law enforcement to developing new computer programs for writers. But the Bible provided a tempting test case for the algorithm's creators.
For millions of Jews and Christians, it's a tenet of their faith that God is the author of the core text of the Hebrew Bible - the Torah, also known as the Pentateuch or the Five Books of Moses. But since the advent of modern biblical scholarship, academic researchers have believed the text was written by a number of different authors whose work could be identified by seemingly different ideological agendas and linguistic styles and the different names they used for God.
Friday, March 11, 2011
Wednesday, November 24, 2010
Desativar humanos!
m uma das áreas mais sofisticadas de São Francisco, um mago anão de largas barbas brancas conversa com um homem de óculos cuja roupa parece um computador — o assunto é uma professora que provou que seu papagaio pensava. Freakolândia? Nada disso. O primeiro sujeito é James Randi, o mágico que desmascarou o vidente Uri Geller, uma espécie de superpadre Quevedo dos anos 70; o segundo é o inventor Steve Mann, conhecido como o “primeiro ciborgue” por seu trabalho com câmeras adaptáveis ao corpo; a professora é Irene Pepperberg, autoridade de Harvard em cognição animal. Ali por perto há uma biblioteca com o alfabeto essencial dos mestres da ficção científica: Isaac Asimov, J.G. Ballard, Arthur C. Clarke. Do terraço, o olhar se perde em uma vista magnífica do Exploratorium, o museu de ciências onde Kim Novak e James Stewart passearam para as lentes de Alfred Hitchcock em Um Corpo Que Cai. Dispersos pelos três andares da residência, papeando e bebendo champanhe, esquisitões multidiplomados se misturam a homens de turbante, nerds entusiasmados e milionários californianos — entre eles está ninguém menos que Larry Page, fundador do Google. O dono da mansão é Peter Thiel, criador do PayPal, empresa pioneira na transferência financeira pela internet e um dos primeiros investidores do Facebook. Tudo parece fantasioso. Mas está acontecendo. Aqui, agora.Sunday, October 24, 2010
La venganza de los nerds
La red social se despliega sobre mitos antiguos. Navega la paradoja de crear una red de amigos, y quedarse solo en el mundo. Es la historia del revolucionario que se enfrenta al poder tradicional (los hermosos machos alfa Winklevoss); es el cliché del niño judío resentido que carga sobre las elites cerradas. Es el pequeño Asperger que se lanza a construir una máquina imparable cuando su novia lo deja, en la primera de muchas escenas geniales (“Vas a ir por el mundo creyendo que las chicas no te quieren porque sos un nerd. Pero en realidad, va a ser porque sos un imbécil”). Y es la novela rosa de la filosofía de negocios norteamericana, contada con diferentes personajes, lugares, momentos. Y una estudiantina cruzada con el nuevo género de la narrativa empresarial (la deriva del arte en la época de la reproductibilidad capital: las creaciones son empresas). Con ritmo adictivo y diálogos brillantes, David Fincher y Aaron Sorkin crearon un nuevo clásico juvenil, con una inteligencia que recuerda a la dupla clásica de Joseph Mankiewicz y Ben Hecht.

La red social también cuenta cómo la historia del rock (su estirpe reventadora de hoteles y paradigmas) devino en la era de las empresas startup (ahora se revientan los servers, los sites...). La red social recrea el cuento dorado de la cultura garajera del software. El mito sagrado que inicia la travesía hacia la conquista de Silicon Valley cuenta entre sus bestias evangelistas a Steve Jobs, Bill Gates y los Google Boys programando como monjes en sus cobertizos californianos, hasta darse cuenta de que tenían billones potenciales entre manos. Esta vez el encierro primigenio se encuentra injertado dentro del ambiente ultra tradicional de Harvard. Es la historia de un chico que, con menos de mil dólares, crea un código –y su sucedáneo en la era del capital: una compañía–. Es como cuando las bandas empezaban a sonar en reductos underground que sólo los connoisseurs sabían olfatear; ahí entra Sean Parker (interpretado por un exacto Justin Timberlake), que funciona como un manager que descubre a un artista y lo conecta con las discográficas que quieren invertir en él (la breve impasse de Peter Thiel, temprano inversor, como si fuera Virgin en sus días de gloria). De hecho, Parker (fundador de Naspter) se cuenta entre los capitanes digitales de los que desbancaron a las grandes discográficas. Como cuando entran los managers, ocurren cambios en la banda original; pero no necesariamente porque “se venda al sistema”: el sistema es lo que se crea (las drogas se siguen consumiendo sobre la piel de las chicas).
La red social (siempre hablamos de la película y el modelo) consolida al héroe nerd que se emancipa de los papeles secundarios, como si el arco épico comenzado en La venganza de los nerds culminara en el estupendo Zuckerberg de Jesse Eisenberg hablando rápido, escupiendo bits de palabras, enfrascado en la pantalla, aislado, “wired” (conectado). La filmografía de las estudiantinas norteamericanas –el estudio antropológico más extenso sobre la tribu nerd– muestra el ascenso de los nerds en la carrera darwinista. Su paso de minoría oprimida a clase dominante culmina triunfal con la controversia que pone en escena la red social; desde el punto de vista de las comedias de estudiantes, el año 1986 corresponde a la Primavera de los Pueblos. Desde La venganza de los nerds a Karate Kid, los años formatorios del cine pop corn de los ‘80 establecieron un relato épico de la lucha de clases inscripto en el aula: el nerd, el animal omega, de pronto triunfaba sobre los machos alfa. Los hermosos gemelos Winklevoss esperaban alquilar el cerebro de Zuckerberg para que les hiciera un site donde capitalizar sexualmente el status de Harvard en un site de citas. El joven Zuckerberg accede (lo hace para hacer repuntar su reputación después de convertirse en el nerd más odiado del campus), pero demora fatalmente el lanzamiento del site de los gemelos, y crea el código para lanzar su propia idea. La técnica se imponía sobre los privilegios del nacimiento y la clase.
La red social combina lo más augusto y competitivo de ambos mundos: la figura del rebelde revolucionario con el vector inhumano -mitad computadora, mitad niño- de la competencia absoluta permitida por el paradigma de la innovación. Después de todo, las traiciones entre aliados forjaron la innovación tecnológica que habita ubicua nuestros hogares, a la que hace rato hemos invitado a quedarse: Bill Gates tomó la idea del software con ventanas de Steve Jobs, que a su vez la había tomado prestada de Xerox, y Steve Jobs estafó a su primer socio, Steve Wozniak, vendiéndole una parte 7 veces menor. La parábola del Zuckerberg Judas lo suma a la serie áulica y cristaliza su liderazgo. Porque el paradigma de la innovación en la era del capital no es sino el avance del todo vale sobre la tradición y las ideas públicas o privadas para crear “un imperio sin límites”, para traer una frase de la Eneida que a Zuckerberg le gusta citar en las reuniones con sus jefes de producto en sus oficinas de Palo Alto.
La red social está llena de detalles deliciosos, de pe
rsonajes que se delinean a partir de bombachas con insignias Ivy League, a Zuckerberg llamando “Winklevi” a los gemelos, porque le gusta el latín y sería la manera correcta de adjudicarles el plural. Uno de los aciertos es que nunca se trata de la inocencia del nerd atrapado por la ambición del dinero (no es Wall Street 2.0), y que el drama permite a todos contar su parte; como todo en la red social, lo que está en juego es un juicio sobre una persona (en este caso, el creador del site). El juicio es injusto: los hermanos no merecen más que un par de cientos de dólares (no se patenta una “idea”, sino una tecnología), y lo que queda en liza es un desafío al paradigma creativo de la colaboración: qué ocurre cuando las ideas se desarrollan dentro de una red (social), y pasan de su forma idílica a la fase más idílica de negocios rentables. Otras películas sobre el tema (Startup.com, Pirates of Silicon Valley) no llegan a ser bocetos del tratamiento de artista que Fincher y Sorkin le dan a este mundo.Lo que está en juego es, como en el arte, la habilidad de leer, de esculpir la forma del Zeitgeist contemporáneo: no es una obra, sino una plataforma que invitara a la ansiedad, la agresión controlada y la búsqueda de afecto ficticio. La primera acción es hacer caer el servidor de Harvard, a través de un aparatito misógino que permite hacer rankings de chicas. Toda la oscuridad de Facebook está en ese nacimiento violento; sin esa matriz de resentimiento, ansiedad, tic facial, no existiría Facebook.
Saturday, October 9, 2010
Friday, September 17, 2010
Etián en Telenuit!
Tuesday, August 24, 2010
Otras cosas que van al cielo




lobo del aire
los muchachos de la rocketry society, recibiendo los cohetes de los niños
Tuesday, August 17, 2010
El padre de Internet rodeado de sus hijos

meet Vint Cerf, en el centro de la foto, el creador de TCP/IP y comandante de DARPA, el proyecto militar que entre 1976 y 1982 construyó la red que ahora es el campo de juego de millones. En su charla, Vint habló de los errores que ahora no pueden resolver en la arquitectura de Internet ---> como la estructura del DNS Domain Name Server que es la vulnerabilidad del sistema explotada x el hack a GoogleEarth via cache poisoning que diseñamos con EK para Las teorías salvajes :D Fue muy emocionante...!!! en la pic formo un tótem con uno de barba y anteojos.....
Thursday, July 29, 2010
Hello NASA
recién llegada a NASA Ames Research Center, a mi habitación en la barracas militares de una base de 1950s, voy a dormir un poco y a las 7pm cruzo a la charla de Vint Cerf (capo de DARPA, padre de internet) y Iossi Vardi (fundador de ICQ) en Singularity University. Ayer EK hizo un asado argie style y Richard Stallman le preguntó cómo manejaba el tema de la sal... ¡¡?. Se vienen posts muy nerds. stay tuned.Monday, July 19, 2010
Saturday, June 26, 2010
Next: Nazi battleforce app!
usuarios todo el tiempo, compartiéndola con sus socios (y éstos, con los suyos); pero la crisis de invasión a la privacidad no escaló tan rápidamente como con Facebook (su departamento de PR supera en poderío a la infantería alemana). Porque es un problema menor comparado con el defecto práctico (el que excita la furia o la lealtad del consumidor): la antena del Iphone4, distribuida por todo el perímetro del Iphone, hace que el teléfono pierda llamadas. Como todo usuario decepcionado, Hitler se exaspera y considera pasarse a Android:He's Upset About the iPhone 4 Antenna from MG Siegler on Vimeo.
Friday, June 11, 2010
Proyecto para volver a convertir Australia en una colonia penal
One intern
et service provider (ISP) source told ZDNet Australia that the Australian regime, if implemented, could go as far as recording each URL a customer visited and all emails.
That source said such a regime "would be scary and very expensive".
Another industry source said Australians should "be very f***ing afraid".
via ZDnet
Thursday, May 27, 2010
Conatus
10 de cada 12 casos, mueren contra el piso (hacia el final de esta frase, van 16). La fábrica se llama Foxconn, y su departamento de PR ideó una táctica para evitar los suicidios: poner líneas telefónicas gratuitas con un número que fonéticamente suena PLEASE HELP ME, HELP ME y hacer a los empleados firmar pactos de no suicidio que estipulan no demandarán a la compañía.A Letter to Foxconn Colleagues
Dear Colleagues:
We enthusiastically welcome you to the Foxconn Technology Co. family!
To wish you happiness in crossing this career milestone into a great stage in your life, Foxconn has provided you with this: A workplace environment that will help you gain experience and wisdom; complete living facilities; various entertainment venues, learning and sports facilities, and activities; as well as a service staff that will help resolve difficulties.
Please know:1. If you or your colleagues come across frustrations, grievances, embarrassments in your work, daily activities, schooling, feelings, family life, or health, you can ask for help by calling our "Worker Care Center" hotline: 78585 (phonetically it sounds like "Please help me, help me"). The company will arrange a professional to help you or your colleague solve your problems. If your reports on your colleagues helps prevent an accident, the company will provide an adequate reward.
2. If you have other non-urgent problems, you can also contact the Complaints hotline: 15000, trade union hotline: 81111, employee suggestion box, and the trade union mailbox to make a report. The company will also dispatch a professional to solve the issue.
At the same time, please understand:
1. The company respects operational and management law, and respects and cares about the staff.
2. The way the company deals with employee accidents is based in national law and is in accordance with regulations, as well as the principles of the corporation and humane care. As for the accidents to employees (including suicide, self-mutilation, etc.), the company cannot pay more than what is regulated, but will actively cooperate with government departments according to the laws of compensation and will work out a reasonable pension.
The company is attaching importance to prevention programs, and will continue their expansion. As a reminder, the company has especially drafted this letter for you to sign.
Finally, wish you a smooth career and happy life with the Foxconn family!
Foxconn Technology Co.
May 2010
I am aware of the contents of the open letter as well as the variety of services and care the company is providing. I promise the following:
1. If I encounter problems and difficulties after entering the company, I will ask for help from the "Employee Care Center" and other related departments.
2. In terms of my own responsibilities, if I have great difficulties or frustrations I will reach out to relatives to resolve them or report them to the company director, I will also agree to contact and communicate with colleagues, personal staff and relatives. However, I will not harm myself or others; I agree that, in order for the company to protect me and others, it can send me to a hospital should I exhibit abnormal physical or mental problems.
3. In the event of non-accidental injuries (including suicide, self mutilation, etc.), I agree that the company has acted properly in accordance with relevant laws and regulations, and will not sue the company, bring excessive demands, take drastic actions that would damage the company's reputation or cause trouble that would hurt normal operations.
I confirm that I have read and am aware of these issues
________________ (signature)
Employee number:
Residence number:
Date:
POST EDIT: Persona de 27 años muere después de trabajar 34 horas seguidas en Foxconn, suben la paga un 30% para evitar más suicidios pero sigue siendo por debajo del mínimo (Cult of Mac)
Monday, April 26, 2010
Gera infiltra a los modernillos

"Viniendo del mundo de la tecnología y la seguridad informática, cada vez me preocupa más el aumento de las posibilidades de monitoreo y control de datos personales que la tecnología pone a disposición de “los poderes” de turno (y de futuros turnos)."
más info: Gera en Garagelab
27 de abril a las 20hs/ Ciudad Cultural Konex // Sarmiento 3131, Ciudad de Buenos Aires
Tuesday, April 20, 2010
On Med

en la quinta edición de GarageLab -espacio de colaboración, innovación y producción científica, artística y tecnológica- el tema es la revolución que las nuevas tecnologías plantean en medicina. Drogas armadas especialmente para un genoma, la posibilidad de cruzr información de tratamientos en distintas poblaciones, nuevos mecanismos para llevar al mercado más rápidamente el fruto de la investigación, y las consecuencias, para la medicina, de repensar la biología como una ciencia de la infomación.
Participan:
Andrew Hessel : Catalizador de la Biología Open Source, de la Biología Sintética, del Programa IGEM (Intenational Genetically Engineered Machines), del movimiento DIYbio (Do it yourself bio), y de los modelos de innovación abierta. Fundador de la Cooperativa Pink Army y Director del track de Biotecnologia y BioInformática en la Singularity University.
Elba Vazquez : Investigadora en Cáncer de la Universidad de Buenos Aires. Dra en Ciencias Químicas, UBA. Investigadora Invitada en el MD Anderson Cancer Center, Houston, Texas.
Martín Vazquez : Jefe de Secuenciamiento Genómico y BioInformática en INDEAR (Rosario), Investigador Independiente del CONICET.
Daniel Nofal : Emprendedor y Empresario. Fundador y CTO de IPLAN desde 2000. Previamente Director de Operaciones de Fibertel. Fundador de Sustentator y de Enzyme Venture Capital.
Verónica Becher : Directora del Grupo de Investigación KAPOW (Knowledgeable Algorithms for Problems on Words). Profesora Asociada, Departamento de Computación, Facultad de Ciencias Exactas y Naturales & CONICET. Dra en Ciencias de la Computación, UBA.
Moderan: Emiliano Kargieman y Darío Wainer.Workshop sobre Medicina Personalizada. Viernes 30/4 a las 17hs en el auditorio de la Universidad de San Andrés: 25 de Mayo 585, Ciudad Autónoma de Buenos Aires. RSVP @ contact.garagelab@gmail.com
Saturday, April 3, 2010
Sunday, March 7, 2010
Google vs. China
A mediados de enero, Google declaró que había sufrido un violento ataque cibernético, en el que propiedad intelectual de la compañía había sido robada. No era la única víctima; a pesar de que el hackeo a Google fue datado en diciembre, se lo vinculó con una ola de ataques (los Aurora) que habría comenzado en abril de 2009, afectando a un total de 34 titanes de tecnología de EE.UU. (Microsoft, Intel, etc.). En un golpe sumamente exitoso, los atacantes desconocidos habían penetrado la seguridad de computadoras pertenecientes a “personas clave” de cada empresa, robando el preciado código fuente de sus productos.
Los ojos del gigante herido apuntaban a China, y Google pidió explicaciones al gobierno de Pekín por los ataques; ante la falta de respuesta, declaró que cerraría sus oficinas en China si no le permitían trabajar sin ejercer la censura en ese territorio. Si bien Google venía aplicando desde 2006 los filtros de censura que impone el régimen chino (cinco años de cortejos al mercado de Internet de crecimiento más explosivo le había labrado un segundo puesto lejano de Baidu, el principal buscador chino), ahora adoptaba un discurso de política exterior que incluía en su agenda la defensa de los derechos humanos: los atacantes no sólo habrían robado el código fuente, sino también habrían robado mails de activistas, configurando el fantasma de un agresor nacional (aunque el código fuente es una galletita más bien tentadora para una compañía de la competencia, como Baidu; y los mails de los opositores sólo interesan al gobierno). Pero si bien el CEO de Baidu renunció a los pocos días alegando “motivos personales” (lo que podría haber zanjado el asunto como un caso de espionaje industrial muy difícil de probar), y tampoco hay pruebas de que los ataques provinieran de China, la escalada mediática ya se enfocaba en el flamante rol de Google para enfrentarse a una nación autoritaria, en un despliegue de política exterior que incluía una coreografía de Hillary Clinton negociando la deuda en China para reactivar la economía de EE.UU.
¿Es Google el emisario del bien y la libertad, como expresa su lema empresarial Don’t do evil? ¿O existe una trama secreta conspiratoria, de la que pende la información (el destino) de los millones de usuarios de los servicios de Google? Algunos creen que Google es tan idealista (y le sobra tanto el dinero) como para darse el lujo de luchar por la libertad en China, otros creen que éste es el inicio de una nueva cortina de hierro digital. Pero ¿puede realmente ser alguna de las dos?
¿Sueñan las corporaciones con problemas morales?
Heredero directo de las visiones de William Gibson y la crítica al liberalismo de Carl Schmitt, el escenario donde las corporaciones ocupan progresivamente el rol político de las naciones, hasta opacarlas a un lugar meramente administrativo, es la profecía posmoderna de la reorganización del mundo; así, la pregonada debacle de los estados-nación encontraría en la literatura cyberpunk su desarrollo esperado. Luego de declarar su súbito compromiso por resistir la censura en China, Google hizo otro anuncio: trabajaría en conjunto con la NSA para investigar los ataques. La NSA es la agencia de Inteligencia que nació para no existir (el rumor es que las siglas corresponden a No Such Agency); su misión es el espionaje electrónico. La NSA está a la vanguardia de la cooperación silente del gobierno con compañías y de construir relaciones porosas con ellas. Según pasan los años y las tecnologías (y con ambos, las guerras sucesivas), corporaciones como General Motors, Boeing, Lockheed Martin se beneficiaron asociándose a la estructura de la defensa norteamericana, colaborando como socios del gobierno, de acuerdo a la dinámica del complejo militar-industrial: una coalición informal y cambiante de grupos con intereses en el mantenimiento de altos niveles de armamento, para la
preservación de mercados coloniales y con una visión militar-estratégica de los asuntos internos. En el nuevo escenario de la ciberguerra, un prócer por escribirse es Michael McConnell: ex jefe de la NSA, ahora a cargo de la consultora privada Booz Hamilton, fue asesor de Bush y hace unos días declaró en The Washington Post: “Tenemos que reestructurar Internet para hacer rastreable quién lo hizo, por qué, desde dónde y cuál fue el resultado. La tecnología para esto ya existe, y está disponible en fuentes públicas y privadas, sólo tenemos que tener la voluntad para incluirlas en nuestros sistemas”. McConnell se refiere, naturalmente, a la voluntad política, y como ha demostrado la caída de las Torres Gemelas, no hay nada mejor que un ataque para construir la voluntad política que permita vulnerar las libertades individuales en pos de la seguridad nacional.
“Google tiene a los 10 mejores cerebros en seguridad del mundo.
No necesita a la NSA para investigar un ataque. En todo caso, el trato no puede venir por ese lado”, comentó a Radar un hacker consultado. La idea de una colaboración de Google con la NSA (o mejor dicho, que esto se inscriba en el guión público de la política exterior) no sería tan llamativa si Google no dispusiera del mayor arsenal de información sobre personas del mundo, y si la NSA no se dedicara a espiar. En el frente psicológico de las multitudes internautas, con una juventud nativa-digital dedicada a la transmisión de sus yoes en sus íntimos detalles, esto es paralelo al declive de la privacidad como derecho, para volverse un commodity: un bien con muchísima demanda, pero sin valor especial. El descubrimiento fundamental de Google, la base de su modelo de negocios, no es matemático sino psicológico: Google descubrió que a la gente no le importa que sus mails sean leídos y que se contenido sea “realzado” con publicidad. A las cuentas de mail, Google ha sumado un producto (Dashboard) que registra todos tus movimientos en la web cuando estás logueado en g-mail; ha enriquecido sus perfiles con geolocación (que envían automáticamente publicidad de acuerdo a lo que escribiste y a donde estás), y recientemente ha integrado Buzz, un agregador de otras redes sociales que permite dibujar el grafo de todas las personas que conocés, la frecuencia y los temas de los que hablan. El asunto ha puesto en alerta a muchos expertos, que diseñan maneras de protegerse ante esta ampliación de la política de espionaje interno de Estados Unidos al resto de los usuarios que quedan del lado de Occidente. “Si las mismas herramientas que sirvieron para monetizar la web se convirtieron en un paraíso de la vigilancia, la NSA tendría acceso a una base de datos constantemente actualizada para poder buscar terroristas y otros enemigos de la paz mundial”, comentó Gera, un experto en seguridad informática.
Revival de la guerra fría
El año pasado, un espía digital que trabaja para fuerzas aliadas, al que llamaremos Jay, recibió un llamado de uno de sus clientes chinos. Le pidieron que viajara a Las Vegas, a encontrarse con un militar norteamericano en el lobby de un hotel. Jay tenía que darle este mensaje: “Hemos perdido el control de un botnet, alguien lo secuestró y no sabemos quién es. Sólo sepan que si reciben un ataque de estas características, no fuimos nosotros”. Un botnet es una red de máquinas tomadas, que pueden lanzar ataques simultáneos; es la forma cibernética de un ejército distribuido de agentes en el que es imposible detectar quién los comanda.
En la presente etapa de la ciberguerra, están quienes afirman que existe una cortina de hierro que divide a los países donde existe la libertad de aquellos donde no. Unos usan Google, los otros no. Regímenes autoritarios como el iraní foguean esta interpretación:
recientemente, dieron de baja el servicio de G-mail para neutralizar la discusión política (que se daba en G-mail). Pero abonar esta fantasía implica desconocer la escena de China. “Es caótica. Está el gobierno, pero hay muchas facciones dentro del gobierno, y cada una tiene capacidades especiales y montan sus propias operaciones. También hay rumores de que los chinos “alquilan” sus botnets a terceros; luego, los entrepreneurs de tecnología son miembros del Partido, pero lo más probable es que, si hubo un ataque realmente, nadie esté en control. Luego hay muchísima gente brillante que, naturalmente, entrena sus capacidades violando el mal software norteamericano, y gente que hackea por diversión y que se dedica a colección de vulnerabilidades no reveladas para usarlas en cualquier momento”, comentó Jay a Radar. La naturaleza de las armas en cuestión hace que sea muy fácil construir una red de agentes (botnet), y quien encuentre una falla de seguridad podrá hacerse del control de ese robot. Hasta ahora, los reportes señalaron lugares y descubrimientos que no salen de lo usual: que se trataba de una falla de Internet Explorer y que el ataque había pasado por el ámbito universitario. “Pero es un clásico de los ataques pasar por la universidad: son públicas, y es imposible seguir la pista de quién estaba sentado en ese momento en ese lugar”, comenta Gera.
Por su parte, los medios chinos dieron una amplia cobertura al establecimiento, desde el año pasado, de un cibercomando operando dentro del ejército norteamericano. Un experto consultado por el gobierno chino expresaba su preocupación acerca de cierta forma naciente de ciberimperialismo: “Estados Unidos planea imponer su agenda global a expensas de la inseguridad de todo el resto de los países”.
El nuevo espiritu del ciberimperialismo
En El nuevo espíritu del capitalismo, Boltanski y Chiappello analizan la nueva cultura de negocios que surgió en los últimos 40 años; el modo en que las compañías de tecnología se apropiaron de un discurso libertario para crear culturas de empresas que enfatizan la creatividad, la libertad individual y otros valores propios de las comunas artísticas para combinarlo con el modelo informático de trabajo, centrado en proyectos, y cómo ese nuevo contrato suponía una lavada de cara del capitalismo, esencial para atraer jóvenes trabajadores a la nueva economía del conocimiento. Esa lavada de cara tiene en Google un brillante exponente, con oficinas diagramadas para ser una Disneylandia nerd y un departamento de relaciones públicas con un fuerte discurso idealista. Si el Estado es la suma (y los dividendos) de sus corporaciones, el escenario post-industrial y el crecimiento de la grandes compañías nacidas en el mundo de la información prefiguran una avanzada de corporaciones de Silicon Valley que pasan a integrarse al nuevo complejo industrial militar.
Una de las cualidades de la ciberguerra, y que la hace fascinante no sólo como objeto teórico sino como oportunidad para el pillaje, es la dificultad para definir qué es un acto de guerra. Los actos transcurren en la invisibilidad, entre la conspiración y formas más o menos veniales (civiles, comerciales) como el robo, el espionaje y la violación secreta de código ajeno. Cuando la infraestructura de telecomunicaciones, la digitalización, el procesamiento y el análisis de la información están en manos privadas, lo que se da es una privatización de facto del campo de batalla. Sin combates físicos, la guerra es la política por otros medios (a saber: psicológicos, periodísticos) donde la escalada de presupuestos y discurso equivale a la movilización de tropas. La noticia del ataque tuvo el impacto esperado: titulares por todo el mundo glosan la nueva batalla de la libertad digital contra la opresión y la censura.
En tiempo de palomas, la maquinaria de guerra encuentra en el bombardeo de paquetes de datos lo que los halcones quisieron buscar entre los hierros retorcidos de las Torres Gemelas: el enemigo existe, es público, y este marco mediático es un llamado a la movilización para un nuevo tipo de guerra, donde un nuevo tipo de compañías reclama su lugar en un complejo militar industrial que debe ser renovado. Ya en su búsqueda de un cyberzar, Obama había tentado al CEO de Google, Eric Schmidt, y sus otros cuatro candidatos representan las compañías con las cuales redibujar la cara de la defensa nacional. Para el resto de los usuarios del mundo, un pacto de esta naturaleza implica quedar dentro del acuerdo doméstico que Google establezca con su país (que es, además, el que determina que su definición de privacidad es legal, para poder operar y hacer dinero). Porque aunque Google declare (y acaso profese) las mejores intenciones para luchar por la libertad en China, lo que está en liza –a partir de un ataque cibernético del que no hay pruebas– es que éste sea el fin de Internet libre y abierta como la conocemos.
RELATED: march 6th, el NYT descubre doble discurso de compañías y gobierno federal en Irán
UPDATE: Una semana después Google Argentina contactó al editor de Radar (extrañamente, a través de su cuenta personal de gmail) para negar toda conexión con la NSA, solicitando que Radar publique un comunicado oficial de Google en réplica a este artículo. Este no fue publicado.
Friday, December 11, 2009
Un viernes muy nerd

Hoy a las 18hs, Garagelab presenta su Laboratorio de Problemas centrado en torno al Riachuelo. Odio perdérmelo, porque voy a estar conferencing acá. Con los M7red Mauricio Corbalán y Pio Torroja -"Nuevas herramientas de imaginación política para el Riachuelo"-, Fabián Gaioli, Fernando Amar, Emiliano Marroquin -"proyecto de desarrollo sustentable para Riachuelo"-, Rossi -"el Riachuelo, un mito argentino"-, Eduardo Cortón, Claudio Núñez Polcher -"Biosensores de altera temprana para el monitorio de la calidad del agua". Coordina: Darío Wainer. Auspicia el Ministerio de Ciencia y Tecnología, Fundación Endeavor y Universidad de San Andrés. Venid y/o bilocaos!!
En esta oportunidad nos centraremos en un problema extremadamente complejo y de alto impacto como es la contaminación de la Cuenca Matanza Riachuelo (CMR).
Haremos un laboratorio en vivo del problema y para eso hemos convocado a hacedores del sector público, privado y académico, todos con algo en común: no encuadran en ninguna disciplina o clasificación tradicional, trabajan en los bordes de muchos espacios, están interesados en el desafío de transformar la realidad a través de abordajes innovadores, y no esperan a que las condiciones estén dadas para actuar, sino que actúan para generar esas condiciones.
El ejercicio de hacer un laboratorio de este problema tiene un objetivo doble: por un lado aportar soluciones progresivas que puedan ser ejecutadas y generar mejoras, por otro lado desarrollar tecnologías que, teniendo este problema como disparador, puedan aplicarse en cualquier otro contexto similar y convertirse en la base de futuras compañías.
pd: y por qué tan chiquita la foto??? desde que me pasé a Ubuntu -luego de convertir a Dañel a ese credo, y de terminar mi relación sentimental con Steve Jobs- experimento algunos minitedios con los formatos y las compatibilidades. oh disculpad
post edit: lo desculé! jiji :D




