Sunday, August 16, 2009

La inseguridad es un problema de todxs

---------- Mensaje reenviado ----------
De: SL
Fecha: 15 de agosto de 2009 22:21
Asunto: Re: no sabés!
Para: DR


PIBAS CHORRAS EN LAS NOCHES LITERARIAS DE PALERMO. "Días atrás, al salir en horas de la madrugada de un local situado en la calle Guatemala del barrio de Palermo, donde había escanciado largamente con Esteban Schmidt y Pola Oloixarac -dos notables de la escena literaria joven--, el literato Santiago Llach fue interceptado por dos personas de sexualidad travesti. Estas intentaron hurtar la billetera y el celular del literato mientras fingían una escena de seducción. Pero Llach, avispado, logró escabullirse a tiempo.
Algunas madrugadas después, el mismo Llach caminaba con DR --cronista de la vida literaria y amigo de la casa-- rumbo al célebre local palermitano Kim y Novak, meca de la bohemia moderna. Casualidad o azar, ambos venían de presenciar una lectura de Marina Mariasch y de la misma Pola Oloixarac, en el marco del ciclo Humbert Humbert, hoy en día el evento más cool y secreto de la noche literaria. No sin sorpresa, Llach vio bajar de un taxi a las mismas personas de sexualidad travesti que lo habían acosado noches atrás. Advertido, llevó las manos a los bolsillos y comenzó a caminar con rapidez, mientras alertaba a R para que hiciera lo propio ante las reiterativas maleantes. Ambos lograron deshacerse del acoso travesti sin aparentes sustracciones. Pero grande fue la sorpresa de R al constatar al día siguiente que le estaba faltando uno de los dos teléfonos móviles que utiliza habitualmente. El drama de la seguridad afecta a todos por igual, bohemios y oficinistas, ricos y pobres, artistas y empresarios."


Abrazo!

El 15 de agosto de 2009 20:02, DR escribió:
Boludo, ese encuentro con las travas esas fue, al final de cuentas, un robo. Yo manejo dos cels, uno rechoto que me da la empresa, y el mío, cuyo número tengo hace mil años. Bueno, quiero decir, manejaba. El tel de la empresa me di cuenta horas después que no estaba en su sitio en mi bolsillo.
Bien podría decir que fui asaltado por dos travas a punta de pija.
Un abrazo,

d.

4 comments:

f. m. said...

el problema fue que l. tenía una remera color bala, y ahí ni perón te salva

Dionisio said...

sorprendido por los comentarios discriminatorios hacia nuestros semejantes con distinta opción sexual, recomiendo a los plumíferos leer a sus colegas de página 12 y critica, especialmente suplementos arcoiris...la diversidad sexual no determina las pulsiones criminales, todos las tenemos y las reprimimos más o menos bien, o sustituimos o compensamos...tal vez los chicos T, buscaban compensar la indiferencia de los straight fellows robados, extrayéndoles un don, ante la negativa de éstos de donarles su simiente...

Anonymous said...

Apogeo del pluralismo! Gloria a la diversidad! Festejemos que la delincuencia se aparte de las elites y las clases "bajas". Bienvenidos a la realidad "bohemios" de palermo Manhattan...

Hernán said...

Qué feo llegar a casa sin teléfono ni billetera y decir: 'te juro que me robaron dos travas'.

Te corre el eje de la situación y resultás víctima de la sospecha.