Monday, June 7, 2010

Quaestiones quodlibetales

Discutíamos teología el viernes a la madrugada por la calle Godoy Cruz y encontramos, en esta calle famosa por sus travestis, este recado divino. Una media de red y una carterita hecha con ingenioso arte manual, forrada en una bombacha culotte de encaje rojo. Segundos antes, era Dodi quien reconstruía los trinos del argumento: ¿Es el pecado anterior a la ley, o la ley anterior al pecado?
Pasé al día siguiente, y ya no estaba. Y al Tercer Día, el Evangelio de Dañel habló de barroco thelogicum y Lost. (No necesito ver -las lenguas flotantes, el calendario sagrado- para saber que mañana he de aventurarme al Concilio Sempiterno del Uno y Trino, allí donde Carl Schmitt se bate a duelo con el mesianismo de Taubes.)

3 comments:

darío said...

Señorita Pola:
En estos momentos, veo el photoshop de su libro, un Borges auténtico escuchándola y una Kodama entre fraudulenta y mesiánica, leyéndole.
Asombro (filosófico) sentí.
Y acerca de tus teorías salvajes, vale una releída.
Por momentos apático, cansino, por momentos egocéntrico, austero...
Es como la vida vuestro libro... si tratás de entenderlo, perdés.

_Hernán said...

Son simultaneos.

Antes del pecado-ley existía otra forma única que los aglutinaba. Al separarse existieron los dos.

Uno es uno y piensa que el mundo es un conjunto de cosas únicas, pero no. La simultaneidad ocurre a cada instante.

El cuento se podría llamar: Restos de un travita que una noche se fue al Cielo, y bailó sin parar.

Hernán Dardes said...

La elección de ponerse a discutir teología por Godoy Cruz, pudiéndolo hacer por Santa Fe es casi un manifiesto.