Saturday, March 6, 2010

Hic captabis frigus opacum

"Vivir y escribir lejos de casa" por Ana Kazumi Stahl, para ADN La Nación. Entrevista a Maxine Swann

-Contame, para comenzar, la historia de tu relación con Buenos Aires. Ahora podrías ir adonde quisieras. ¿Por qué, sin embargo, elegís quedarte?

Maxine -Mis primeros años aquí en realidad fueron difíciles. No podía hacer amigos. Sentía como si caminara con un cartel en la frente que decía "No te hagas mi amigo". Hasta diría que era bastante infeliz. Una vez, luego de volver a Buenos Aires de un viaje, tuve un sueño en el que estaba caminando mientras las calles se iban llenando de agua oscura, cada vez más, hasta taparme la cabeza. Por suerte, las circunstancias hicieron que me quedara, y estaba aquí todavía cuando, varios años más tarde, y sobre todo por una amiga nueva que había conocido, la ciudad repentinamente cobró vida para mí. En 2005, mi matrimonio había terminado, pero mi relación con Buenos Aires recién comenzaba y no me sentía lista para dejarlo. Hace poco leía Memorias de un egoísta de Stendhal y encontré esta cita que capta cómo llegué a sentirme en Buenos Aires: "Odio Grenoble [su lugar de origen]. Llegué a Milán en mayo de 1800. Amo esa ciudad. Allí encontré los mayores placeres y los mayores dolores... Cuántas veces, en un barquichuelo balanceado por las olas del Lago di Como, me dije a mí mismo con deleite: Hic captabis frigus opacum . ´Aquí he encontrado la fresca oscuridad.´"

(Maxie con estola de piel y el pequeño Frankie, en mi cuartito 2x2 que alquilaba en soler)

2 comments:

Hernán said...

En la nota me da la impresión de que tiene una intensa calma.

Suena extraño que alguien sienta un paraíso donde uno vive un infierno.

Hace poco escuché al lider de Die Toten Hosen responder, en referencia a la desorganización local, que él estaba conforme con cómo se armaban las cosas. Que acá y en otras partes de sudamerica notaba una mayor flexibilidad y eso le gustaba.

Qué bueno poder vernos por otros ojos.

Y qué suerte que buenos aires haya sido indiferente con Maxine al principio. Sino, quizás, hubiera sido una relación de amantes por algunas noches y nada más.

Que salga el libro así nos vemos.

Eduardo S said...

Pola

Justo entré para avisarte del lindo reportaje a Maxine Swann en el diario.

Pareciera que para Ana Kazumi Stahl, el efecto del lenguaje de tu amiga es el mismo que para mí: "un lenguaje sutil e intrigante, lleno de imágenes sorprendentes, sensoriales".

Y vine a avisarte de la dulce frase: "y sobre todo por una amiga nueva que había conocido";yo estaba seguro que hablaba de su amistad. Como la dedicatoria tuya de teorías salvajes.

Que linda relación. Las aplaudo en esa amistad. Y eso es más importante que sus mismos libros trabajados palabra a palabra. A pesar de ser esos libros, chicas serias, flower children, el tuyo. Todas maravillas.

Beso, Eduardo (lector para el cual la fórmula de pag 35 debe ser finalmente vectorial)