a postcard from cambridge, mit clara
Sunday, November 21, 2010
Wednesday, November 17, 2010
Monday, November 15, 2010
Invita Tony

Friday 19 November: Granta 113: The Miami Book Fair Launch Party
Join novelists Pola Oloixarac and Carlos Yushimito and editors John Freeman, Aurelio Major and Valerie Miles to celebrate the US launch.
Gemma Lounge, 529 Lincoln Road, Miami, FL 33139, 8 p.m.
----------
Saturday 20 November: Introducing The Best of Young Spanish-language Novelists: The US Launch
Pola Oloixarac, Carlos Yushimito and editors John Freeman, Aurelio Major and Valerie Miles ask: Why this list? and Why now?

Miami International Book Fair, Room 3314 (Building 3, 3rd Floor), Miami Dade College, 300 NE Second Ave, Miami, FL 33132, 4 p.m.
Sunday, November 14, 2010
Tuesday, November 9, 2010
Bravo Michel!

Enfin ! Décernant leur prix à Michel Houellebecq, pour La Carte et le Territoire (Flammarion), les jurés ont mis un terme à une longue histoire de rendez-vous manqués, de polémiques et de malentendus. (tout)
...reading in NYC !!

/
\\//
The University of Iowa’s International Writing Program and Granta present:
One-Way Street:
An Evening with Pola Oloixarac, Billy Kahora, and H.M. Naqvi
Sunday, November 14th, 2010
6:00 pm
BookCourt
163 Court Street (between Pacific & Dean)
Brooklyn, NY
The IWP and Granta come together in New York City to celebrate the affiliations of three of this year's IWP's writers-in-residence with the UK literary journal/giant:
Pola Oloixarac (Argentina), was recently named one of the "Best Young Spanish Language Novelists," and will be featured in the forthcoming issue, release on November 11th.
Billy Kahora (Kenya), Editor of the journal 'Kwani?,' has published a number of pieces for Granta online.
H.M. Naqvi (Pakistan), will also read, author of the novel 'Homeboy,' recently shortlisted for the $50,000 DSC Prize for South Asian Literature
Please come out to the event, or tell your friends to (!), an early Sunday evening marking the literary crossing of international proportions... RSVP!
Monday, November 8, 2010
Sunday, November 7, 2010
Neorrealismo porno chileno

"No crean que vamos a mostrar una tremenda orgía en pantalla. Lo que queremos hacer es ocupar todo esto de los mineros y hacer algo simpático, pero también con una crítica social. Todo esto se enmarca en la celebración de los diez años del porno chileno", dijo el director a un diario local, y agregó: "Nosotros no vemos a los mineros como héroes, sino como víctimas de un sistema que está mal hecho y que provocó todo", agregó. (full story)
Blood for maps
A Nicaraguan military commander recently invaded Costa Rican territory, and ordered troops to take down a Costa Rican flag and replace it with Nicaragua's. The incident was caused by an error in Google Maps. (full story)
Saturday, November 6, 2010
Happy Carl Sagan day!
"a mote of dust suspended in a sunbeam [...] the Earth is where we make our stand."
"Think of the rivers of blood spilled by all those generals and emperors so that, in glory and triumph, they could become the momentary masters of a fraction of a dot. "
a present from ek :)
Wednesday, November 3, 2010
Dating for the aesthetically challenged
Nombre:
Razonamiento/Misión:
Half of UK daters aren’t pretty so instead of fishing in a small pool of prettiness and getting nowhere dive into an ocean of uglies and have more choice.
- Ugly people are a better calibre of human - pretty people generally aren’t very nice and tend to be a bit shallow
- Ugly people have had a tougher life and therefore tend to be more considerate and more loyal. A recent TUBB survey also proved that they try harder in bed.
- Once with an ugly partner it is unlikely that anyone will try and take them from you meaning you can let yourself go completely once you’re together.
- In these straightened times TUBB is cheaper as a) We don’t charge much as the pretty sites and b) Ugly people have lower expectations – for a first date A Family Bucket will usually do the trick.
Los seres:
from clara
Tuesday, November 2, 2010
Eminenciales. Mostración pública del Uno y Trino, y Josefina
Hydra (con holgura, la mejor editorial argentina de 2010) presentará el primer libro de su Serie Clásicos: Elementos filosóficos. Del ciudadano, trad. y prólogo de Andrés Rosler, Buenos Aires, Hy
dra, 2010.
El encuentro será coordinado por José Luis Álvarez López (Centro Cultural Rector Ricardo Rojas, U.B.A.) y Sebastián Abad (Hydra Editorial) y tendrá como presentadores al Dr. Jorge Dotti (Profesor Titular de Filosofía Política, U.B.A.) y al Dr. Andrés Rosler (Profesor Titular de Filosofía del Derecho, U.B.A.).
El libro Del ciudadano, como comúnmente se lo conoce, aunque originalmente pensado como parte de una obra mayor, se publica por separado en 1642. El contexto político de aquel momento obligaba a publicarlo antes de lo previsto. Este dato nos advierte que Thomas Hobbes (1588-1679) despliega sus argumentos en el marco de una disputa por la conquista del sentido de términos como «pueblo», «persona» y «libertad» contra el sentido común republicano de la política. El autor expone a lo largo de este texto aquellas categorías de la reflexión política que quedarían para el resto de la historia de la filosofía cargadas de sentido hobbesiano: Estado, soberanía, obligación política y derecho natural.
Del ciudadano se presenta al público traducido y prologado por el Dr. Andrés Rosler, Profesor Titular de la Cátedra de Filosofía del Derecho de la Universidad de Buenos Aires y Doctor en Filosofía por la Universidad de Oxford. Destacado estudioso de la obra de Hobbes, Rosler ha publicado numerosos escritos donde analiza la naturaleza del conflicto político y su relación con el derecho
dra, 2010.El encuentro será coordinado por José Luis Álvarez López (Centro Cultural Rector Ricardo Rojas, U.B.A.) y Sebastián Abad (Hydra Editorial) y tendrá como presentadores al Dr. Jorge Dotti (Profesor Titular de Filosofía Política, U.B.A.) y al Dr. Andrés Rosler (Profesor Titular de Filosofía del Derecho, U.B.A.).
El libro Del ciudadano, como comúnmente se lo conoce, aunque originalmente pensado como parte de una obra mayor, se publica por separado en 1642. El contexto político de aquel momento obligaba a publicarlo antes de lo previsto. Este dato nos advierte que Thomas Hobbes (1588-1679) despliega sus argumentos en el marco de una disputa por la conquista del sentido de términos como «pueblo», «persona» y «libertad» contra el sentido común republicano de la política. El autor expone a lo largo de este texto aquellas categorías de la reflexión política que quedarían para el resto de la historia de la filosofía cargadas de sentido hobbesiano: Estado, soberanía, obligación política y derecho natural.
Del ciudadano se presenta al público traducido y prologado por el Dr. Andrés Rosler, Profesor Titular de la Cátedra de Filosofía del Derecho de la Universidad de Buenos Aires y Doctor en Filosofía por la Universidad de Oxford. Destacado estudioso de la obra de Hobbes, Rosler ha publicado numerosos escritos donde analiza la naturaleza del conflicto político y su relación con el derecho
4 de noviembre 19.30 hs en el Centro Cultural Rojas.
-----------------------------------------
-----------------------------------------
---------------------------------------------------
El rector de la Universidad de Buenos Aires, Dr. Rubén Hallu, el decano de la Facultad de Ciencias Sociales, Dr. Sergio Caletti, y el decano de la Facultad de Filosofía y Letras, Dr. Héctor Hugo Trinchero, invitan a la ceremonia de entrega del título de Profesor Honoris Causa de la Universidad de Buenos Aires a la distinguida crítica y docente Josefina Ludmer.
El acto se llevará a cabo el jueves 4 de noviembre a las 19 hs. en Arenales 1371, sede del Rectorado de la UBA. En esa ocasión, Josefina Ludmer dará una conferencia titulada "Lo que viene después".
Como saben, Josefina ejerce sus poderes magistrales en el Birreinato, y ahora se la repatria para los magisteriales (ella estaba en Yale, y después en Sociales, es como el conurbano del pensamiento). Felicitaciones, Josefina!!!
El rector de la Universidad de Buenos Aires, Dr. Rubén Hallu, el decano de la Facultad de Ciencias Sociales, Dr. Sergio Caletti, y el decano de la Facultad de Filosofía y Letras, Dr. Héctor Hugo Trinchero, invitan a la ceremonia de entrega del título de Profesor Honoris Causa de la Universidad de Buenos Aires a la distinguida crítica y docente Josefina Ludmer.El acto se llevará a cabo el jueves 4 de noviembre a las 19 hs. en Arenales 1371, sede del Rectorado de la UBA. En esa ocasión, Josefina Ludmer dará una conferencia titulada "Lo que viene después".
Como saben, Josefina ejerce sus poderes magistrales en el Birreinato, y ahora se la repatria para los magisteriales (ella estaba en Yale, y después en Sociales, es como el conurbano del pensamiento). Felicitaciones, Josefina!!!
Qué ganas de brindar, y de ver a Dañel... a Ariel... al Uno y Trino... a todas las personas maravillosas cuyas presencias añoro y compongo entre visiones bibliotecarias en Middle America, ardillitas, Winchesters, carrot cakes y corn, en este día de comicios electorales en Iowa.
pd: crucial! Sebastián Freire inaugura Formas de vida!!
Monday, November 1, 2010
One Autumn with Writers
by writer Ian Rosales Casocot, on FB
It's the last Sunday of November. I have been feeling rather down today -- perhaps I am just tired from the previous night's frenzied partying -- that not even a splendid hay ride in a beautiful Iowan farmhouse can mitigate it, and everything to me now seems to run with forbidding shadows. Some things are even hateful in varying degrees. The full capacity of this cafe, for example, when on ordinary days I delight in seeing the constant traffic of interesting faces. And the fact that it's cold outside. There's also my use of the word "mitigate," which I find utterly pretentious, and I hate it. So is my use of the word "utterly." It seems that in this down time, I have learned how to perfectly cannibalize myself with little irritations.
I use a lot of excuses, don't I.
The real reason is the fact that there is something inevitable that stares me at me now: going home. How do you go home after Iowa? After the International Writing Program? But I am, all of us are. We are leaving in barely three weeks, and I don't think I'm ready to go back to my old life just yet. And yet, there are already missives from and of home that are reminders of this inevitability: emails from family and friends, announcements from work, and the constant moans by O Thiam Chin every single day that this is his "last Friday in Iowa City," his "last Saturday in Iowa City," his "last Sunday in Iowa City." I keep mum, always in that posture of denial, but in my head I tell him: "I am counting out my last days, too, and I am sad."
Amilcar is already gone. So is Najwan. You can see how sad most of us are. We try to hide this silly sentimentality, of course, with smiles and small talk and good cheer and drunken parties -- and sometimes, for some of our men here in the IWP, with a slinky black dress or women's lingerie for a Halloween night's excuse to let our hair down. Last night, at the ghoulish gathering at the Merinos', you could feel that pull for camaraderie among many of the writers in the IWP. There was an acknowledgment in the air that we were indeed counting out our days, that we were saying our drawn out goodbyes in whatever form we want them to take, that we were probably not going to see each other again but that we were glad that, for more than two months, we were blessed with their friendships, their capacity for taking us into their lives and making us part of them.
I will miss Ghada's smile, for example, and her constant protests about her cheerfulness. I will miss Pola's wildfire presence, the way she comes into every room and commands everybody's attention. I will miss Touche's playful gravity, and his conviction that he is always the most beautiful person in the room. I will miss Andrea's sudden bouts of laughter, and his mission to photograph himself in every single spot in the United States. I will miss Mr. Kim's quiet and calming presence -- and his totally terrifying Jigsaw Halloween mask. I will miss Edgar and the way he walks around with the security blanket that is his bag. I will miss Coco's quiet air, the way she talks to you like you are the only person in the room. I will miss Solvi's tallness -- and his wig and lingerie. I will miss Christopher's anecdotes, and the animated way he tells them. I will miss Chandrahas' impeccable sartorial sense and his capacity for elegantly working the room. I will miss Milosz's secret rock star wish and his electric guitar. I will miss being a visitor in Marjia's universe, and the way she can belt out every single song in The Rocky Horror Picture Show. I will miss Laura's delightful accent, and her Gabriel. I will miss Turusbek's dancing, and his booming voice. I will miss Billy’s hand gestures when he talks passionately about something. I will miss Farhad's Cambridge accent, and the whiplashing wit he carries around with him like a weapon of mass distraction. I will miss Michael's giggles and his mission to see birds, of all sorts. I will miss Thiam Chin's hyper nature and his pickiness. I will miss Phoenix's gushing about film. I will miss H.M.'s swagger, and his allergy to the afternoon sun. (Or just the sun, period.) I will miss Amilcar's silence, the way his smile seems to just say everything. I will miss Hinemoana's quirkiness and deep soul and Halloweena costume. I will certainly not miss Ismail's milkshake addiction, and his obsessive fascination for Twinkies and bookstores. I will miss Albana's groundedness, the way she makes you feel at ease around her instantly. I will miss everything about David, that darling man.

There are the other writers, of course, all thirty-eight of us, each with a piece of memory of each other. Truth to tell, we only have these scant impressions of each other to work with, because two and a half months are never really enough to know anybody. But it is enough to say that given the little time that we've had, we gave the world to each other -- and made Iowa City in the beautiful autumn of 2010 an impossible place and time to forget in all our lifetimes.
It's the last Sunday of November. I have been feeling rather down today -- perhaps I am just tired from the previous night's frenzied partying -- that not even a splendid hay ride in a beautiful Iowan farmhouse can mitigate it, and everything to me now seems to run with forbidding shadows. Some things are even hateful in varying degrees. The full capacity of this cafe, for example, when on ordinary days I delight in seeing the constant traffic of interesting faces. And the fact that it's cold outside. There's also my use of the word "mitigate," which I find utterly pretentious, and I hate it. So is my use of the word "utterly." It seems that in this down time, I have learned how to perfectly cannibalize myself with little irritations.
I use a lot of excuses, don't I.
The real reason is the fact that there is something inevitable that stares me at me now: going home. How do you go home after Iowa? After the International Writing Program? But I am, all of us are. We are leaving in barely three weeks, and I don't think I'm ready to go back to my old life just yet. And yet, there are already missives from and of home that are reminders of this inevitability: emails from family and friends, announcements from work, and the constant moans by O Thiam Chin every single day that this is his "last Friday in Iowa City," his "last Saturday in Iowa City," his "last Sunday in Iowa City." I keep mum, always in that posture of denial, but in my head I tell him: "I am counting out my last days, too, and I am sad."
Amilcar is already gone. So is Najwan. You can see how sad most of us are. We try to hide this silly sentimentality, of course, with smiles and small talk and good cheer and drunken parties -- and sometimes, for some of our men here in the IWP, with a slinky black dress or women's lingerie for a Halloween night's excuse to let our hair down. Last night, at the ghoulish gathering at the Merinos', you could feel that pull for camaraderie among many of the writers in the IWP. There was an acknowledgment in the air that we were indeed counting out our days, that we were saying our drawn out goodbyes in whatever form we want them to take, that we were probably not going to see each other again but that we were glad that, for more than two months, we were blessed with their friendships, their capacity for taking us into their lives and making us part of them.
I will miss Ghada's smile, for example, and her constant protests about her cheerfulness. I will miss Pola's wildfire presence, the way she comes into every room and commands everybody's attention. I will miss Touche's playful gravity, and his conviction that he is always the most beautiful person in the room. I will miss Andrea's sudden bouts of laughter, and his mission to photograph himself in every single spot in the United States. I will miss Mr. Kim's quiet and calming presence -- and his totally terrifying Jigsaw Halloween mask. I will miss Edgar and the way he walks around with the security blanket that is his bag. I will miss Coco's quiet air, the way she talks to you like you are the only person in the room. I will miss Solvi's tallness -- and his wig and lingerie. I will miss Christopher's anecdotes, and the animated way he tells them. I will miss Chandrahas' impeccable sartorial sense and his capacity for elegantly working the room. I will miss Milosz's secret rock star wish and his electric guitar. I will miss being a visitor in Marjia's universe, and the way she can belt out every single song in The Rocky Horror Picture Show. I will miss Laura's delightful accent, and her Gabriel. I will miss Turusbek's dancing, and his booming voice. I will miss Billy’s hand gestures when he talks passionately about something. I will miss Farhad's Cambridge accent, and the whiplashing wit he carries around with him like a weapon of mass distraction. I will miss Michael's giggles and his mission to see birds, of all sorts. I will miss Thiam Chin's hyper nature and his pickiness. I will miss Phoenix's gushing about film. I will miss H.M.'s swagger, and his allergy to the afternoon sun. (Or just the sun, period.) I will miss Amilcar's silence, the way his smile seems to just say everything. I will miss Hinemoana's quirkiness and deep soul and Halloweena costume. I will certainly not miss Ismail's milkshake addiction, and his obsessive fascination for Twinkies and bookstores. I will miss Albana's groundedness, the way she makes you feel at ease around her instantly. I will miss everything about David, that darling man.

There are the other writers, of course, all thirty-eight of us, each with a piece of memory of each other. Truth to tell, we only have these scant impressions of each other to work with, because two and a half months are never really enough to know anybody. But it is enough to say that given the little time that we've had, we gave the world to each other -- and made Iowa City in the beautiful autumn of 2010 an impossible place and time to forget in all our lifetimes.
Sunday, October 31, 2010
Salamandru
el especial de la poeta bielorrusa Maryia Martysevich para Halloween
Friday, October 29, 2010
Disquisitions pre Halloween
Due to my uncanny resemblance to the American politician, author, speaker, singer, and member of the GOP, Governor of Alaska Sara Louise Palin, I'm considering dressing like her for this Halloween in Iowa, my first all hallows eve in The Land of the Free. I can certainly do the hair, and sport her light glasses and a bright colored 2 piece (perchance a Hockey Mom tee when things get boozy); the rest is, as in politics, entirely debatable as whether I could go for Miss Alaska and win, too. The thing is: not enough. I need a baby prop. I'd like to go as Sarah Palin holding little baby Trig, her down syndrome offspring who comes with her to the political rallies (see below), and it's not easy, as some could have wrongly guessed, to find small baby props featuring down syndrome here in Iowa. Ismail from Nigeria is suggesting Andreas from Indonesia to play my son, and yesterday, I have chased Andreas at the reception at US Bank asking him wherther he would like to be my son (grandson, alas, but I'm not exaggerating accuracy, I'm Palin f'christ sakes). Andreas finds the idea so horrific that it's good. But he hasn't consented to our common genes yet.
A decision needs to be made in the coming hours... oh time, oh witches.
A decision needs to be made in the coming hours... oh time, oh witches.
Thursday, October 28, 2010
Tuesday, October 26, 2010
Sunday, October 24, 2010
La venganza de los nerds
por Pola Oloixarac para Radar
La red social se despliega sobre mitos antiguos. Navega la paradoja de crear una red de amigos, y quedarse solo en el mundo. Es la historia del revolucionario que se enfrenta al poder tradicional (los hermosos machos alfa Winklevoss); es el cliché del niño judío resentido que carga sobre las elites cerradas. Es el pequeño Asperger que se lanza a construir una máquina imparable cuando su novia lo deja, en la primera de muchas escenas geniales (“Vas a ir por el mundo creyendo que las chicas no te quieren porque sos un nerd. Pero en realidad, va a ser porque sos un imbécil”). Y es la novela rosa de la filosofía de negocios norteamericana, contada con diferentes personajes, lugares, momentos. Y una estudiantina cruzada con el nuevo género de la narrativa empresarial (la deriva del arte en la época de la reproductibilidad capital: las creaciones son empresas). Con ritmo adictivo y diálogos brillantes, David Fincher y Aaron Sorkin crearon un nuevo clásico juvenil, con una inteligencia que recuerda a la dupla clásica de Joseph Mankiewicz y Ben Hecht.
La red social también cuenta cómo la historia del rock (su estirpe reventadora de hoteles y paradigmas) devino en la era de las empresas startup (ahora se revientan los servers, los sites...). La red social recrea el cuento dorado de la cultura garajera del software. El mito sagrado que inicia la travesía hacia la conquista de Silicon Valley cuenta entre sus bestias evangelistas a Steve Jobs, Bill Gates y los Google Boys programando como monjes en sus cobertizos californianos, hasta darse cuenta de que tenían billones potenciales entre manos. Esta vez el encierro primigenio se encuentra injertado dentro del ambiente ultra tradicional de Harvard. Es la historia de un chico que, con menos de mil dólares, crea un código –y su sucedáneo en la era del capital: una compañía–. Es como cuando las bandas empezaban a sonar en reductos underground que sólo los connoisseurs sabían olfatear; ahí entra Sean Parker (interpretado por un exacto Justin Timberlake), que funciona como un manager que descubre a un artista y lo conecta con las discográficas que quieren invertir en él (la breve impasse de Peter Thiel, temprano inversor, como si fuera Virgin en sus días de gloria). De hecho, Parker (fundador de Naspter) se cuenta entre los capitanes digitales de los que desbancaron a las grandes discográficas. Como cuando entran los managers, ocurren cambios en la banda original; pero no necesariamente porque “se venda al sistema”: el sistema es lo que se crea (las drogas se siguen consumiendo sobre la piel de las chicas).
La red social (siempre hablamos de la película y el modelo) consolida al héroe nerd que se emancipa de los papeles secundarios, como si el arco épico comenzado en La venganza de los nerds culminara en el estupendo Zuckerberg de Jesse Eisenberg hablando rápido, escupiendo bits de palabras, enfrascado en la pantalla, aislado, “wired” (conectado). La filmografía de las estudiantinas norteamericanas –el estudio antropológico más extenso sobre la tribu nerd– muestra el ascenso de los nerds en la carrera darwinista. Su paso de minoría oprimida a clase dominante culmina triunfal con la controversia que pone en escena la red social; desde el punto de vista de las comedias de estudiantes, el año 1986 corresponde a la Primavera de los Pueblos. Desde La venganza de los nerds a Karate Kid, los años formatorios del cine pop corn de los ‘80 establecieron un relato épico de la lucha de clases inscripto en el aula: el nerd, el animal omega, de pronto triunfaba sobre los machos alfa. Los hermosos gemelos Winklevoss esperaban alquilar el cerebro de Zuckerberg para que les hiciera un site donde capitalizar sexualmente el status de Harvard en un site de citas. El joven Zuckerberg accede (lo hace para hacer repuntar su reputación después de convertirse en el nerd más odiado del campus), pero demora fatalmente el lanzamiento del site de los gemelos, y crea el código para lanzar su propia idea. La técnica se imponía sobre los privilegios del nacimiento y la clase.
La red social combina lo más augusto y competitivo de ambos mundos: la figura del rebelde revolucionario con el vector inhumano -mitad computadora, mitad niño- de la competencia absoluta permitida por el paradigma de la innovación. Después de todo, las traiciones entre aliados forjaron la innovación tecnológica que habita ubicua nuestros hogares, a la que hace rato hemos invitado a quedarse: Bill Gates tomó la idea del software con ventanas de Steve Jobs, que a su vez la había tomado prestada de Xerox, y Steve Jobs estafó a su primer socio, Steve Wozniak, vendiéndole una parte 7 veces menor. La parábola del Zuckerberg Judas lo suma a la serie áulica y cristaliza su liderazgo. Porque el paradigma de la innovación en la era del capital no es sino el avance del todo vale sobre la tradición y las ideas públicas o privadas para crear “un imperio sin límites”, para traer una frase de la Eneida que a Zuckerberg le gusta citar en las reuniones con sus jefes de producto en sus oficinas de Palo Alto.
La red social está llena de detalles deliciosos, de pe
rsonajes que se delinean a partir de bombachas con insignias Ivy League, a Zuckerberg llamando “Winklevi” a los gemelos, porque le gusta el latín y sería la manera correcta de adjudicarles el plural. Uno de los aciertos es que nunca se trata de la inocencia del nerd atrapado por la ambición del dinero (no es Wall Street 2.0), y que el drama permite a todos contar su parte; como todo en la red social, lo que está en juego es un juicio sobre una persona (en este caso, el creador del site). El juicio es injusto: los hermanos no merecen más que un par de cientos de dólares (no se patenta una “idea”, sino una tecnología), y lo que queda en liza es un desafío al paradigma creativo de la colaboración: qué ocurre cuando las ideas se desarrollan dentro de una red (social), y pasan de su forma idílica a la fase más idílica de negocios rentables. Otras películas sobre el tema (Startup.com, Pirates of Silicon Valley) no llegan a ser bocetos del tratamiento de artista que Fincher y Sorkin le dan a este mundo.
Lo que está en juego es, como en el arte, la habilidad de leer, de esculpir la forma del Zeitgeist contemporáneo: no es una obra, sino una plataforma que invitara a la ansiedad, la agresión controlada y la búsqueda de afecto ficticio. La primera acción es hacer caer el servidor de Harvard, a través de un aparatito misógino que permite hacer rankings de chicas. Toda la oscuridad de Facebook está en ese nacimiento violento; sin esa matriz de resentimiento, ansiedad, tic facial, no existiría Facebook.
La red social se despliega sobre mitos antiguos. Navega la paradoja de crear una red de amigos, y quedarse solo en el mundo. Es la historia del revolucionario que se enfrenta al poder tradicional (los hermosos machos alfa Winklevoss); es el cliché del niño judío resentido que carga sobre las elites cerradas. Es el pequeño Asperger que se lanza a construir una máquina imparable cuando su novia lo deja, en la primera de muchas escenas geniales (“Vas a ir por el mundo creyendo que las chicas no te quieren porque sos un nerd. Pero en realidad, va a ser porque sos un imbécil”). Y es la novela rosa de la filosofía de negocios norteamericana, contada con diferentes personajes, lugares, momentos. Y una estudiantina cruzada con el nuevo género de la narrativa empresarial (la deriva del arte en la época de la reproductibilidad capital: las creaciones son empresas). Con ritmo adictivo y diálogos brillantes, David Fincher y Aaron Sorkin crearon un nuevo clásico juvenil, con una inteligencia que recuerda a la dupla clásica de Joseph Mankiewicz y Ben Hecht.

La red social también cuenta cómo la historia del rock (su estirpe reventadora de hoteles y paradigmas) devino en la era de las empresas startup (ahora se revientan los servers, los sites...). La red social recrea el cuento dorado de la cultura garajera del software. El mito sagrado que inicia la travesía hacia la conquista de Silicon Valley cuenta entre sus bestias evangelistas a Steve Jobs, Bill Gates y los Google Boys programando como monjes en sus cobertizos californianos, hasta darse cuenta de que tenían billones potenciales entre manos. Esta vez el encierro primigenio se encuentra injertado dentro del ambiente ultra tradicional de Harvard. Es la historia de un chico que, con menos de mil dólares, crea un código –y su sucedáneo en la era del capital: una compañía–. Es como cuando las bandas empezaban a sonar en reductos underground que sólo los connoisseurs sabían olfatear; ahí entra Sean Parker (interpretado por un exacto Justin Timberlake), que funciona como un manager que descubre a un artista y lo conecta con las discográficas que quieren invertir en él (la breve impasse de Peter Thiel, temprano inversor, como si fuera Virgin en sus días de gloria). De hecho, Parker (fundador de Naspter) se cuenta entre los capitanes digitales de los que desbancaron a las grandes discográficas. Como cuando entran los managers, ocurren cambios en la banda original; pero no necesariamente porque “se venda al sistema”: el sistema es lo que se crea (las drogas se siguen consumiendo sobre la piel de las chicas).
La red social (siempre hablamos de la película y el modelo) consolida al héroe nerd que se emancipa de los papeles secundarios, como si el arco épico comenzado en La venganza de los nerds culminara en el estupendo Zuckerberg de Jesse Eisenberg hablando rápido, escupiendo bits de palabras, enfrascado en la pantalla, aislado, “wired” (conectado). La filmografía de las estudiantinas norteamericanas –el estudio antropológico más extenso sobre la tribu nerd– muestra el ascenso de los nerds en la carrera darwinista. Su paso de minoría oprimida a clase dominante culmina triunfal con la controversia que pone en escena la red social; desde el punto de vista de las comedias de estudiantes, el año 1986 corresponde a la Primavera de los Pueblos. Desde La venganza de los nerds a Karate Kid, los años formatorios del cine pop corn de los ‘80 establecieron un relato épico de la lucha de clases inscripto en el aula: el nerd, el animal omega, de pronto triunfaba sobre los machos alfa. Los hermosos gemelos Winklevoss esperaban alquilar el cerebro de Zuckerberg para que les hiciera un site donde capitalizar sexualmente el status de Harvard en un site de citas. El joven Zuckerberg accede (lo hace para hacer repuntar su reputación después de convertirse en el nerd más odiado del campus), pero demora fatalmente el lanzamiento del site de los gemelos, y crea el código para lanzar su propia idea. La técnica se imponía sobre los privilegios del nacimiento y la clase.
La red social combina lo más augusto y competitivo de ambos mundos: la figura del rebelde revolucionario con el vector inhumano -mitad computadora, mitad niño- de la competencia absoluta permitida por el paradigma de la innovación. Después de todo, las traiciones entre aliados forjaron la innovación tecnológica que habita ubicua nuestros hogares, a la que hace rato hemos invitado a quedarse: Bill Gates tomó la idea del software con ventanas de Steve Jobs, que a su vez la había tomado prestada de Xerox, y Steve Jobs estafó a su primer socio, Steve Wozniak, vendiéndole una parte 7 veces menor. La parábola del Zuckerberg Judas lo suma a la serie áulica y cristaliza su liderazgo. Porque el paradigma de la innovación en la era del capital no es sino el avance del todo vale sobre la tradición y las ideas públicas o privadas para crear “un imperio sin límites”, para traer una frase de la Eneida que a Zuckerberg le gusta citar en las reuniones con sus jefes de producto en sus oficinas de Palo Alto.
La red social está llena de detalles deliciosos, de pe
rsonajes que se delinean a partir de bombachas con insignias Ivy League, a Zuckerberg llamando “Winklevi” a los gemelos, porque le gusta el latín y sería la manera correcta de adjudicarles el plural. Uno de los aciertos es que nunca se trata de la inocencia del nerd atrapado por la ambición del dinero (no es Wall Street 2.0), y que el drama permite a todos contar su parte; como todo en la red social, lo que está en juego es un juicio sobre una persona (en este caso, el creador del site). El juicio es injusto: los hermanos no merecen más que un par de cientos de dólares (no se patenta una “idea”, sino una tecnología), y lo que queda en liza es un desafío al paradigma creativo de la colaboración: qué ocurre cuando las ideas se desarrollan dentro de una red (social), y pasan de su forma idílica a la fase más idílica de negocios rentables. Otras películas sobre el tema (Startup.com, Pirates of Silicon Valley) no llegan a ser bocetos del tratamiento de artista que Fincher y Sorkin le dan a este mundo.Lo que está en juego es, como en el arte, la habilidad de leer, de esculpir la forma del Zeitgeist contemporáneo: no es una obra, sino una plataforma que invitara a la ansiedad, la agresión controlada y la búsqueda de afecto ficticio. La primera acción es hacer caer el servidor de Harvard, a través de un aparatito misógino que permite hacer rankings de chicas. Toda la oscuridad de Facebook está en ese nacimiento violento; sin esa matriz de resentimiento, ansiedad, tic facial, no existiría Facebook.
Tuesday, October 19, 2010
Casa América Catalunya, con Marta Aponte Alsina
Miércoles 20
12hs. Charla en la Universitat de Girona
Comida en Girona
Mesa 18,15h - La reflexión literaria. CONVERSAN: Marta Aponte Alsina (Puerto Rico) y Pola Oloixarac (Argentina) MODERA: Diego Salazar (Lima/ Madrid)
Casa Amèrica Catalunya. C/ Còrsega 299 (entresuelo). Barcelona 08008
Teléfono: (+34) 93 2380661
(images disabled due to blogger maintenance!)
12hs. Charla en la Universitat de Girona
Comida en Girona
Mesa 18,15h - La reflexión literaria. CONVERSAN: Marta Aponte Alsina (Puerto Rico) y Pola Oloixarac (Argentina) MODERA: Diego Salazar (Lima/ Madrid)
Casa Amèrica Catalunya. C/ Còrsega 299 (entresuelo). Barcelona 08008
Teléfono: (+34) 93 2380661
(images disabled due to blogger maintenance!)
Monday, October 18, 2010
@Barcelona -Fet a America

Conferència de premsa de presentació de Fet a Amèrica a la seu de Casa Amèrica Catalunya, només hores abans de començar l’esdeveniment, organitzat per la nostra fundació, en col·laboració amb el Col·lectiu Fu i l’Associació Fringe. Aquesta trobada es celebrarà entre el 18 i el 24 d’octubre com festival internacional de novel·la contemporània en llengua castellana, hereu del Fet a Mèxic (2007). Aplega a Barcelona quinze autors llatinoamericans que, en la seva majoria, son inèdits o poc coneguts a Espanya.
Un dels objectius del festival consisteix en constatar que la narrativa llatinoamericana de qualitat va més enllà de l’obra publicada aquí. Fet a Amèrica contempla taules rodona, trobades amb professors i estudiants, reunions amb lectors i una cita a Menorca amb clubs de lectura (veure els dossiers del festival en altres apartats del nostre web).
A la conferència de premsa s’hi trobaven presents la immensa majoria dels autors que protagonitzaran les jornades, així com els seus organitzadors. En primer lloc, prengué la paraula Marta Nin, adjunta a la direcció general de Casa Amèrica Catalunya, en qualitat d’amfitriona del festival, qui donà la benvinguda als escriptors i situà l’origen de la iniciativa “en l’èxit de Fet a Mèxic, malgrat l’enorme feinada que generà aquella experiència. El nostre equip va decidir fatigar-s’hi encara més i extrapolà la idea d’un país a tot el continent. L’esperit americanista de la nostra Casa consisteix en recolzar aquesta mena d’iniciatives i convertir-les en realitat”.
Una de les organitzadores externes de l’esdeveniment i membre del Col·lectiu virtual Fu, Fernanda Álvarez, situà la inquietud pel Fet a Amèrica naixent fa cosa d’un any “quan ens preguntarem quina literatura s’estaria fent a l’Amèrica Llatina fora dels circuits comercials. Férem una investigació entre amics, llibreters i editors. Aconseguirem recolzament d’algunes editorials i després d’emmagatzemar 215 autors de 21 països, escollirem 19 amb les que vam muntar el programa. També, vam voler treure’l de Barcelona, pel que vam aconseguir complicitats a Olot, Mataró, Girona i Menorca. Cerquem arribar a estudiants, professors i lectors en general. També, posar en contacte als propis escriptors, perquè coneguin millor les seves veus i pensaments literaris. Gràcies a Barataria, hem editat un excel·lent treball de Paz Balmaceda en el que aplega les converses entre ells, trencadores de fronteres de tot tipus, diàlegs intergeneracionals de diferents escriptors amb diverses influències i diversos processos de creació”.
Lolita Bosch, una altra de les inspiradores del procés, participà a la selecció d’autors i l’empenta a Fet a Amèrica després de constatar que “Fet a Mèxic havia nascut de l’amor i la rebel·lió davant la situació d’un país i resulta un èxit inesperat. Estic convençuda que la lectura val molt a les persones i aquesta creença queda palesa encara més a l’Amèrica Llatina. Allà, un llibre és capaç de transformar la vida d’una persona. Per això, estem immersos en projectes com la donació de llibres per a la presó de Tramacúa a Colòmbia – en la que també hi col·labora Casa Amèrica Catalunya- o una altra idea inspirada en la força i honestedat de la periodista mexicana Lydia Cacho. Volem fet coses que serveixin, que siguin reials i tangibles. Ser lector és una sort i un privilegi, uneix als demés. Busquem fer quelcom per la societat a través de la literatura, aquest és el nostre objectiu”.
Fet a Amèrica’ arribarà via Internet a Mèxic, Perú, Colòmbia, Xile i diverses universitats dels Estats Units que s’han interessat pel seu programa d’activitats.
Thursday, October 14, 2010
Wednesday, October 13, 2010
dream
hey po, i dreamt that you were crying in your sleep and i went to soothe you.
you were sleeping outside in a kind of wasteland, right near a chainlink fence.
you had books and your papers around you on the ground, you were preparing a
series of lectures on plastic arts for some nordic university. i was actually
staying nearby in a trailer, also in that part of the world to give a lecture at
the same university, just one in my case, not a series. so anyway, just
checking, everything all right?
besos, m
Saturday, October 9, 2010
Wednesday, October 6, 2010
Exquisite training for writers in BA. (Spanish is so passé!) :P

Writing Workshop in English, Fiction and Non-Fiction
coordinated by [enormous author and darling friend] Maxine Swann, the pen behind Serious Girls (Chicas Serias), Flower Children (Niños hippies) and The Foreigners (Spanish translation forthcoming). Maxine is a Sorbonne-educated (with a thesis on Proust's style) adorable new yorker re-locating in BA, and she has directed writing workshops at Columbia University and the New School in New York City.
The workshop will consist of 8 weekly meetings over a period of 2 months, beginning the week of October 18th. In Palermo: Charcas & Bonpland
contact Maxine via Facebook or at maxine.swann@gmail.com
btw,
this is Maxie and moi, in the Argentine cover of her 1st novel :D
Monday, October 4, 2010
The Google Paintings



Like all good tapestries, Google’s temporal tissue tells stories. In Morocco, a field’s circular irrigation patterns reveal the seriality of blooming and browning:

Borges famously demonstrated the uselessness of a map at the scale of one to one; in the fragmentary short story “On Exactitude in Science,” he imagines its users becoming just as lost in the map as they were in the world. “In the western deserts,” he tells us, “tattered fragments of the map are still to be found, sheltering an occasional beast or beggar.”
from Mathew Battles, TimeZones
Sunday, October 3, 2010
Subscribe to:
Posts (Atom)










