Sunday, October 31, 2010

Friday, October 29, 2010

Disquisitions pre Halloween

Due to my uncanny resemblance to the American politician, author, speaker, singer, and member of the GOP, Governor of Alaska Sara Louise Palin, I'm considering dressing like her for this Halloween in Iowa, my first all hallows eve in The Land of the Free. I can certainly do the hair, and sport her light glasses and a bright colored 2 piece (perchance a Hockey Mom tee when things get boozy); the rest is, as in politics, entirely debatable as whether I could go for Miss Alaska and win, too. The thing is: not enough. I need a baby prop. I'd like to go as Sarah Palin holding little baby Trig, her down syndrome offspring who comes with her to the political rallies (see below), and it's not easy, as some could have wrongly guessed, to find small baby props featuring down syndrome here in Iowa. Ismail from Nigeria is suggesting Andreas from Indonesia to play my son, and yesterday, I have chased Andreas at the reception at US Bank asking him wherther he would like to be my son (grandson, alas, but I'm not exaggerating accuracy, I'm Palin f'christ sakes). Andreas finds the idea so horrific that it's good. But he hasn't consented to our common genes yet.
A decision needs to be made in the coming hours... oh time, oh witches.

Sunday, October 24, 2010

La venganza de los nerds

por Pola Oloixarac para Radar

La red social se despliega sobre mitos antiguos. Navega la paradoja de crear una red de amigos, y quedarse solo en el mundo. Es la historia del revolucionario que se enfrenta al poder tradicional (los hermosos machos alfa Winklevoss); es el cliché del niño judío resentido que carga sobre las elites cerradas. Es el pequeño Asperger que se lanza a construir una máquina imparable cuando su novia lo deja, en la primera de muchas escenas geniales (“Vas a ir por el mundo creyendo que las chicas no te quieren porque sos un nerd. Pero en realidad, va a ser porque sos un imbécil”). Y es la novela rosa de la filosofía de negocios norteamericana, contada con diferentes personajes, lugares, momentos. Y una estudiantina cruzada con el nuevo género de la narrativa empresarial (la deriva del arte en la época de la reproductibilidad capital: las creaciones son empresas). Con ritmo adictivo y diálogos brillantes, David Fincher y Aaron Sorkin crearon un nuevo clásico juvenil, con una inteligencia que recuerda a la dupla clásica de Joseph Mankiewicz y Ben Hecht.

La red social también cuenta cómo la historia del rock (su estirpe reventadora de hoteles y paradigmas) devino en la era de las empresas startup (ahora se revientan los servers, los sites...). La red social recrea el cuento dorado de la cultura garajera del software. El mito sagrado que inicia la travesía hacia la conquista de Silicon Valley cuenta entre sus bestias evangelistas a Steve Jobs, Bill Gates y los Google Boys programando como monjes en sus cobertizos californianos, hasta darse cuenta de que tenían billones potenciales entre manos. Esta vez el encierro primigenio se encuentra injertado dentro del ambiente ultra tradicional de Harvard. Es la historia de un chico que, con menos de mil dólares, crea un código –y su sucedáneo en la era del capital: una compañía–. Es como cuando las bandas empezaban a sonar en reductos underground que sólo los connoisseurs sabían olfatear; ahí entra Sean Parker (interpretado por un exacto Justin Timberlake), que funciona como un manager que descubre a un artista y lo conecta con las discográficas que quieren invertir en él (la breve impasse de Peter Thiel, temprano inversor, como si fuera Virgin en sus días de gloria). De hecho, Parker (fundador de Naspter) se cuenta entre los capitanes digitales de los que desbancaron a las grandes discográficas. Como cuando entran los managers, ocurren cambios en la banda original; pero no necesariamente porque “se venda al sistema”: el sistema es lo que se crea (las drogas se siguen consumiendo sobre la piel de las chicas).

La red social (siempre hablamos de la película y el modelo) consolida al héroe nerd que se emancipa de los papeles secundarios, como si el arco épico comenzado en La venganza de los nerds culminara en el estupendo Zuckerberg de Jesse Eisenberg hablando rápido, escupiendo bits de palabras, enfrascado en la pantalla, aislado, “wired” (conectado). La filmografía de las estudiantinas norteamericanas –el estudio antropológico más extenso sobre la tribu nerd– muestra el ascenso de los nerds en la carrera darwinista. Su paso de minoría oprimida a clase dominante culmina triunfal con la controversia que pone en escena la red social; desde el punto de vista de las comedias de estudiantes, el año 1986 corresponde a la Primavera de los Pueblos. Desde La venganza de los nerds a Karate Kid, los años formatorios del cine pop corn de los ‘80 establecieron un relato épico de la lucha de clases inscripto en el aula: el nerd, el animal omega, de pronto triunfaba sobre los machos alfa. Los hermosos gemelos Winklevoss esperaban alquilar el cerebro de Zuckerberg para que les hiciera un site donde capitalizar sexualmente el status de Harvard en un site de citas. El joven Zuckerberg accede (lo hace para hacer repuntar su reputación después de convertirse en el nerd más odiado del campus), pero demora fatalmente el lanzamiento del site de los gemelos, y crea el código para lanzar su propia idea. La técnica se imponía sobre los privilegios del nacimiento y la clase.

La red social combina lo más augusto y competitivo de ambos mundos: la figura del rebelde revolucionario con el vector inhumano -mitad computadora, mitad niño- de la competencia absoluta permitida por el paradigma de la innovación. Después de todo, las traiciones entre aliados forjaron la innovación tecnológica que habita ubicua nuestros hogares, a la que hace rato hemos invitado a quedarse: Bill Gates tomó la idea del software con ventanas de Steve Jobs, que a su vez la había tomado prestada de Xerox, y Steve Jobs estafó a su primer socio, Steve Wozniak, vendiéndole una parte 7 veces menor. La parábola del Zuckerberg Judas lo suma a la serie áulica y cristaliza su liderazgo. Porque el paradigma de la innovación en la era del capital no es sino el avance del todo vale sobre la tradición y las ideas públicas o privadas para crear “un imperio sin límites”, para traer una frase de la Eneida que a Zuckerberg le gusta citar en las reuniones con sus jefes de producto en sus oficinas de Palo Alto.

La red social está llena de detalles deliciosos, de personajes que se delinean a partir de bombachas con insignias Ivy League, a Zuckerberg llamando “Winklevi” a los gemelos, porque le gusta el latín y sería la manera correcta de adjudicarles el plural. Uno de los aciertos es que nunca se trata de la inocencia del nerd atrapado por la ambición del dinero (no es Wall Street 2.0), y que el drama permite a todos contar su parte; como todo en la red social, lo que está en juego es un juicio sobre una persona (en este caso, el creador del site). El juicio es injusto: los hermanos no merecen más que un par de cientos de dólares (no se patenta una “idea”, sino una tecnología), y lo que queda en liza es un desafío al paradigma creativo de la colaboración: qué ocurre cuando las ideas se desarrollan dentro de una red (social), y pasan de su forma idílica a la fase más idílica de negocios rentables. Otras películas sobre el tema (Startup.com, Pirates of Silicon Valley) no llegan a ser bocetos del tratamiento de artista que Fincher y Sorkin le dan a este mundo.

Lo que está en juego es, como en el arte, la habilidad de leer, de esculpir la forma del Zeitgeist contemporáneo: no es una obra, sino una plataforma que invitara a la ansiedad, la agresión controlada y la búsqueda de afecto ficticio. La primera acción es hacer caer el servidor de Harvard, a través de un aparatito misógino que permite hacer rankings de chicas. Toda la oscuridad de Facebook está en ese nacimiento violento; sin esa matriz de resentimiento, ansiedad, tic facial, no existiría Facebook.

Tuesday, October 19, 2010

Casa América Catalunya, con Marta Aponte Alsina

Miércoles 20

12hs. Charla en la Universitat de Girona
Comida en Girona

Mesa 18,15h - La reflexión literaria. CONVERSAN: Marta Aponte Alsina (Puerto Rico) y Pola Oloixarac (Argentina) MODERA: Diego Salazar (Lima/ Madrid)

Casa Amèrica Catalunya. C/ Còrsega 299 (entresuelo). Barcelona 08008
Teléfono: (+34) 93 2380661

(images disabled due to blogger maintenance!)

Monday, October 18, 2010

@Barcelona -Fet a America


Conferència de premsa de presentació de Fet a Amèrica a la seu de Casa Amèrica Catalunya, només hores abans de començar l’esdeveniment, organitzat per la nostra fundació, en col·laboració amb el Col·lectiu Fu i l’Associació Fringe. Aquesta trobada es celebrarà entre el 18 i el 24 d’octubre com festival internacional de novel·la contemporània en llengua castellana, hereu del Fet a Mèxic (2007). Aplega a Barcelona quinze autors llatinoamericans que, en la seva majoria, son inèdits o poc coneguts a Espanya.

Un dels objectius del festival consisteix en constatar que la narrativa llatinoamericana de qualitat va més enllà de l’obra publicada aquí. Fet a Amèrica contempla taules rodona, trobades amb professors i estudiants, reunions amb lectors i una cita a Menorca amb clubs de lectura (veure els dossiers del festival en altres apartats del nostre web).

A la conferència de premsa s’hi trobaven presents la immensa majoria dels autors que protagonitzaran les jornades, així com els seus organitzadors. En primer lloc, prengué la paraula Marta Nin, adjunta a la direcció general de Casa Amèrica Catalunya, en qualitat d’amfitriona del festival, qui donà la benvinguda als escriptors i situà l’origen de la iniciativa “en l’èxit de Fet a Mèxic, malgrat l’enorme feinada que generà aquella experiència. El nostre equip va decidir fatigar-s’hi encara més i extrapolà la idea d’un país a tot el continent. L’esperit americanista de la nostra Casa consisteix en recolzar aquesta mena d’iniciatives i convertir-les en realitat”.

Una de les organitzadores externes de l’esdeveniment i membre del Col·lectiu virtual Fu, Fernanda Álvarez, situà la inquietud pel Fet a Amèrica naixent fa cosa d’un any “quan ens preguntarem quina literatura s’estaria fent a l’Amèrica Llatina fora dels circuits comercials. Férem una investigació entre amics, llibreters i editors. Aconseguirem recolzament d’algunes editorials i després d’emmagatzemar 215 autors de 21 països, escollirem 19 amb les que vam muntar el programa. També, vam voler treure’l de Barcelona, pel que vam aconseguir complicitats a Olot, Mataró, Girona i Menorca. Cerquem arribar a estudiants, professors i lectors en general. També, posar en contacte als propis escriptors, perquè coneguin millor les seves veus i pensaments literaris. Gràcies a Barataria, hem editat un excel·lent treball de Paz Balmaceda en el que aplega les converses entre ells, trencadores de fronteres de tot tipus, diàlegs intergeneracionals de diferents escriptors amb diverses influències i diversos processos de creació”.

Lolita Bosch, una altra de les inspiradores del procés, participà a la selecció d’autors i l’empenta a Fet a Amèrica després de constatar que “Fet a Mèxic havia nascut de l’amor i la rebel·lió davant la situació d’un país i resulta un èxit inesperat. Estic convençuda que la lectura val molt a les persones i aquesta creença queda palesa encara més a l’Amèrica Llatina. Allà, un llibre és capaç de transformar la vida d’una persona. Per això, estem immersos en projectes com la donació de llibres per a la presó de Tramacúa a Colòmbia – en la que també hi col·labora Casa Amèrica Catalunya- o una altra idea inspirada en la força i honestedat de la periodista mexicana Lydia Cacho. Volem fet coses que serveixin, que siguin reials i tangibles. Ser lector és una sort i un privilegi, uneix als demés. Busquem fer quelcom per la societat a través de la literatura, aquest és el nostre objectiu”.

Fet a Amèrica’ arribarà via Internet a Mèxic, Perú, Colòmbia, Xile i diverses universitats dels Estats Units que s’han interessat pel seu programa d’activitats.

Wednesday, October 13, 2010

dream

hey po, i dreamt that you were crying in your sleep and i went to soothe you.
you were sleeping outside in a kind of wasteland, right near a chainlink fence.
you had books and your papers around you on the ground, you were preparing a
series of lectures on plastic arts for some nordic university. i was actually
staying nearby in a trailer, also in that part of the world to give a lecture at
the same university, just one in my case, not a series. so anyway, just
checking, everything all right?

besos, m

Wednesday, October 6, 2010

Making subversion hip. Youth culture and the Global Appeal of an Argentine Novel, at Harvard

Exquisite training for writers in BA. (Spanish is so passé!) :P


Writing Workshop in English, Fiction and Non-Fiction

coordinated by [enormous author and darling friend] Maxine Swann, the pen behind Serious Girls (Chicas Serias), Flower Children (Niños hippies) and The Foreigners (Spanish translation forthcoming). Maxine is a Sorbonne-educated (with a thesis on Proust's style) adorable new yorker re-locating in BA, and she has directed writing workshops at Columbia University and the New School in New York City.

The workshop will consist of 8 weekly meetings over a period of 2 months, beginning the week of October 18th. In Palermo: Charcas & Bonpland

contact Maxine via Facebook or at maxine.swann@gmail.com

btw, this is Maxie and moi, in the Argentine cover of her 1st novel :D


Monday, October 4, 2010

The Google Paintings






Like all good tapestries, Google’s temporal tissue tells stories. In Morocco, a field’s circular irrigation patterns reveal the seriality of blooming and browning:

Borges famously demonstrated the uselessness of a map at the scale of one to one; in the fragmentary short story “On Exactitude in Science,” he imagines its users becoming just as lost in the map as they were in the world. “In the western deserts,” he tells us, “tattered fragments of the map are still to be found, sheltering an occasional beast or beggar.”
from Mathew Battles, TimeZones